Recientemente el secretario de Hacienda y Crédito Público señaló que México comercia casi 800,000 millones de dólares todos los años y que debemos seguir siendo un país abierto al mundo y al comercio. En este sentido, resulta relevante acotar que en el 2016 las exportaciones agropecuarias presentaron un aumento de 13.7% en términos anuales, para cerrar en 14 ,742.9 millones de dólares. En tanto que las agroindustriales alcanzaron 14,301.9 millones de dólares, lo que reflejó un crecimiento de 4.1%, de acuerdo a la Sagarpa

Ante el nuevo escenario que presenta nuestro país con respecto a las exportaciones agroalimentarias que se destinan a los Estados Unidos es necesario visualizar nuevos horizontes. El mercado musulmán se convierte en una buena opción, ya que existen 1,800 millones de musulmanes en el mundo, de los cuales 61% están en la zona Asia Pacífico y 20% en el Medio Oriente.

Entre los países de mayor poder adquisitivo con población musulmana están Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Egipto, Turquía, Malasia, Qatar, Rusia, Francia, Países Bajos.

Además de ser países con un alto poder adquisitivo, las condiciones climáticas de los países árabes no les permiten cultivar muchos alimentos.

Como prueba de lo anterior, la balanza comercial agroalimentaria y pesquera de países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar presenta un déficit comercial.

También se estima un crecimiento de la población sobre todo en las clases medias.

Los productos mexicanos con mayor demanda por parte de los países musulmanes son la carne de bovino, aceite de cártamo, salsas, productos enlatados, jarabe de agave, azúcar, café, garbanzo, berries, ajonjolí, pimiento, uvas, entre otros.

México tiene ventaja comparativa en carne bovina deshuesada, congelada, fresca o refrigerada, carne bovina sin deshuesar.

Para poder realizar las exportaciones a países musulmanes es necesario contar con la certificación Halal. Esta certificación consiste en auditar una serie de acciones, procesos y alimentos que se consideran lícitos por la ley islámica.

El término Halal aparece en el Corán y es lo que está permitido por la sharía o ley Islámica. Esto incluye, además de la carne, algunos ingredientes alimentarios como sabores, enzimas en quesos.

Lo que se busca es que en el proceso de los alimentos no se tenga contacto ni con alcoholes ni con derivados de la carne de cerdo.

Esta certificación implica un concepto de trazabilidad y buenas prácticas que garantiza a los musulmanes la ausencia de sustancias haram; es decir, que están prohibidas o ilícitas.

Contar con la certificación Halal contribuye a que las empresas mexicanas puedan tener la oportunidad de exportar productos agropecuarios a países con población musulmana, así como a atraer un tipo de turismo que actualmente no se encuentra atendido.

La certificación tiene una duración de un año y tiene un costo aproximado de entre 2,000 y 3,000 euros.

Existen apoyos por parte de instituciones tales como ProMéxico y Sagarpa para agilizar la certificación de empresas mexicanas.

El día de mañana abundaré sobre las oportunidades que presenta esta diversificación de comercio de productos agropecuarios al mercado musulmán.

*Laura Celia Méndez Herrera es el enlace de Relaciones Interinstitucionales de FIRA. La opinión es de la autora y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

[email protected]