A Querétaro le quedan cuatro partidos como local y es momento para que la afición, con su apoyo en las entradas, le genere el dinero que hoy le está faltando.

Resulta que los aficionados son el motivo de todo, pero casi siempre son motivo de nada. Los discursos de los jugadores, de los entrenadores, de los directivos siempre tienen lista una serie de frases conocidas como lugares comunes para sus más fieles seguidores: Son lo más importante , nos gusta hacer felices a nuestros fans , sin ellos nada tendría sentido Seamos serios, poco les interesa lo que piensen, aunque juren que ellos son su vida. A los clubes les importa su dinero, no su felicidad.

Y ahora más que nunca los aficionados pueden dar un verdadero mensaje de apoyo incondicional, de calidad, de amor a un equipo de futbol. La falta de recursos para Gallos Blancos de Querétaro la pueden subsanar los espectadores; si bien no liquidar todas las deudas, sí le pueden permitir vivir hasta el final del torneo.

Los aficionados queretanos, que saben de pasión y sufrimiento, deben estar dispuestos a una vez más apretarse los labios para tener un equipo de Liga MX. Hay cosas inexplicables, no sé si usted crea en eso del destino, pero resulta que esta plaza siempre le pasa algo casi siempre para mal y pues ahí estamos otra vez, dudando del futuro.

Pero son los seguidores, con el pago de su boleto, los que le pueden aportar de aquí al final del torneo regular casi 17 millones de pesos que puede cubrir algunos salarios y gastos de transportación del equipo, en lo que el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) decide lo que ocurrirá con la franquicia.

A Querétaro le restan cuatro partidos como local en el Clausura 2014 y la opción de que la franquicia se mantenga operando y en cierta medida siga siendo atractiva y no un dolor de cabeza para las autoridades necesita que ahora más que nunca los aficionados estén con ellos.

Eso significaría que pueden convocar a más de 142,300 espectadores que se traducen en exactamente 16.7 millones de pesos, pero a eso hay que sumarle la venta de cervezas que le pueden dejar una derrama de otros 2 o 3 millones de pesos más, con una cifra final cercana a los 20 millones de pesos.

Los aficionados del club siempre se han mostrado como fieles. Hay que querer al futbol y a la plaza para ser despojado, humillado o sobajado deportiva y administrativamente por muchos personajes en la historia del balompié nacional para regresar siempre al estadio y alentar a la institución pase lo que pase. Por eso Gallos se salvará económicamente, sabrá subsistir pese a los problemas de Oceanografía y una vez más la gente la que ha hecho del futbol una industria podrá sentirse orgullosa en su etiqueta de afición modelo.

Es una gran ventaja tener detrás de la plantilla de jugadores y cuerpo técnico a ex jugadores como directivos. Claudio Suárez, pero sobre todo Adolfo Ríos, han sido valientes al decir que las cosas marchan mal, que no hay liquidez y sobre todo, para tener la humildad de pedir a la gente que acuda al estadio, no lo dice pero el mensaje está: Los necesitamos para subsistir .

Resulta una paradoja, Querétaro es una plaza donde el futbol está ligado al fracaso, pero también se ha vuelto tradicional, pasional y muy noble. Una lección más: el futbol lo hace la gente.