Los empresarios mexicanos tendrán una dura competencia para avanzar en Cuba.

Estados Unidos y Cuba anunciaron su reconciliación. México no sabe si prender un habano para celebrar o retirar los ceniceros para que el humo de la fiesta no le llegue. Estados Unidos se convertirá en un protagonista en la vida económica de Cuba, tal como lo fue durante la primera mitad del siglo XX, hasta 1959.

¿Cómo afecta esto a México? El gobierno de Peña Nieto había apostado por un incremento de la presencia mexicana en Cuba. Con ese fin, condonó una deuda histórica de la Habana con Bancomext que ascendía a 487 millones de dólares y envió delegaciones de funcionarios y empresarios para ver oportunidades de negocio en la isla.

Antes del anuncio de Barack Obama, los competidores de México en Cuba eran España, Brasil y China. México tiene menos comercio con Cuba que cualquiera de estos tres países. Los ibéricos intercambian casi 1,100 millones de dólares anuales. Los brasileños alrededor de 550 millones. El comercio de Cuba con China rebasa los 2,000 millones. México no llega a los 500 millones.

España fue el beneficiario de la pseudoapertura que impulsó Fidel Castro en la década de los 90. Se convirtió en el principal operador de la industria turística en un lugar, que tiene casi todo para ser un destino importante a nivel mundial. Las principales marcas hoteleras son españolas. Los líderes en la promoción de turismo a Cuba también.

Los brasileños son una presencia relativamente nueva en Cuba. Como parte de una estrategia de diplomacia económica que trasciende el Cono Sur, están invirtiendo alrededor de 1,062 millones de dólares en la construcción de un puerto que les permitirá incrementar su comercio con Cuba. Servirá además como base de operaciones logísticas para enviar productos a Estados Unidos o Europa.

China es el segundo mayor socio comercial de Cuba, sólo superado por Venezuela. Su interés en la isla es creciente y se nota en el otorgamiento de un crédito de 1,300 millones de dólares de largo plazo; en el acercamiento para la realización de grandes proyectos de infraestructura y hasta en la participación de las petroleras chinas en las licitaciones operadas por el gobierno cubano.

México es el amigo que no supo ser socio. Las ventajas de cercanía geográfica y el apoyo a los primeros años de la Revolución no bastaron para nuestro país. La relación comenzó a deteriorarse, justo en el momento en que Cuba empezó a generar oportunidades de inversión para los extranjeros. Las primeras escaramuzas diplomáticas ocurrieron durante la administración de Ernesto Zedillo, aunque fue Vicente Fox el encargado de alcanzar los registros mas bajos. El comes y te vas es una perla que condensa todos los errores diplomáticos y la miopía económica. México se empeñó en darle a Cuba lecciones de democracia y derechos humanos, en un momento en que otros países hallaban la forma de hacer buenos negocios, en especial España.

Una nueva historia está por empezar. Los empresarios de México tendrán una dura competencia para avanzar en Cuba. España, Brasil y China ya están ahí, pero Estados Unidos es otra cosa. Está listo para vender productos alimenticios a Cuba. Más importante: los cubanos están ávidos de conseguirlos, tal y como escribió el miércoles la famosa bloguera cubana Yoani Sánchez. No será imposible incrementar el comercio mexicano con Cuba, pero será necesario replantear la estrategia. ¿Quién dijo que era fácil recuperar el tiempo perdido?

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