Un beneficio para México por ser miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es que dicho organismo produce una serie de informes con diagnósticos y recomendaciones sobre temas muy variados de mercados, sectores y políticas públicas. Hace unos días, el secretario general Gurría presentó en México el reporte “Getting it Right. Prioridades estratégicas para México”.

Su oportunidad no es casualidad: en la antesala de las campañas electorales, el documento busca poner en el centro de la discusión temas relevantes para las plataformas de los candidatos. El reporte se entregó a sus coordinadores económicos. Después de leer el documento, es imperativo que los candidatos se aboquen a su lectura. Entre otras cosas, les puede aclarar a todos muchas confusiones en materia económica y, en su mayoría, deberían pronunciarse sobre las recomendaciones, ya que algunas podrían formar parte de sus propuestas.

El reporte toca los siguientes temas: política fiscal, gobernanza pública, desarrollo regional, educación, mercado laboral y políticas sociales, igualdad de género, salud, competencia y medio ambiente. Cada capítulo presenta un diagnóstico y recomendaciones. El análisis señala que las reformas estructurales echadas a andar por este gobierno —su único acierto trascendente, comentario mío— han sentado las bases sobre las cuales puede seguirse construyendo el desarrollo del país. Pero señala que el próximo gobierno las debe ajustar, mejorar y complementar con una segunda ola de reformas en las distintas áreas de política pública. Cito: “Es preciso seguir trabajando para fortalecer las instituciones, aumentar las capacidades gubernamentales a nivel subnacional, combatir la corrupción y reforzar el Estado de Derecho”. Esto es un mensaje directo para AMLO, pues es el único candidato que cree que éstas no son útiles y desea revertir algunas de ellas.

Un comentario sobre las propuestas fiscales. El reporte correctamente señala que ante la reforma tributaria en Estados Unidos, la tasa corporativa debe disminuir y para compensar la pérdida de ingresos, se deben eliminar exenciones de IVA o limitar hasta el máximo nivel posible la aplicación de tasas reducidas de IVA. Debieron ser más enfáticos en proponer una homologación total del IVA, incluidos alimentos y medicinas para así eliminar distorsiones, pero compensando a la población más vulnerable. Por otro lado, proponen, sin mayor análisis, un impuesto a las herencias. Esto es un gravamen muy controvertido, de gran rechazo por razones de equidad y justicia en muchas partes del mundo. Ésa es una mala propuesta.

Finalmente, un mensaje fundamental directo a los candidatos es que “las deficiencias del sector público son el impedimento principal para avanzar, pues obstaculizan la instauración eficaz de políticas públicas”. Para comenzar a corregir esas deficiencias hay que combatir la corrupción, respetar el estado de derecho, desregular, eliminar el dispendio de recursos públicos y dignificar el servicio público. Son valores que el gobierno de Peña Nieto se encargó de erosionar y que debemos recuperar.

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