Una de las quejas más comunes entre la población que vive en México es el constante aumento del precio de la gasolina. Sin embargo, ¿existen las condiciones para reducir el costo del combustible en el país? De acuerdo con Banamex Citi, el margen de maniobra para realizarlo es prácticamente nulo, si asumimos que no quiere mantenerse un subsidio que, según la Secretaría de Hacienda, demanda recursos que podrían destinarse a otros rubros de primera necesidad, además de ser una subvención que beneficia -principalmente- a los habitantes de mayores ingresos.

A continuación, pueden leer el reporte completo de Banamex Citi: Precios de gasolina; perspectivas de eliminación del subsidio . Opté por citarlo de manera textual porque -me parece- describe la situación del energético de manera detallada y precisa.

Precios de gasolina: perspectivas de eliminación del subsidio

Mínima caída por ahora de los precios en pesos de la gasolina externa. La reciente caída en los precios externos de la gasolina en dólares ha sido casi compensada por la mayor depreciación del tipo de cambio. Tomando como base el precio promedio al menudeo de la gasolina regular en Estados Unidos (US Energy Information Adminstration), se ha registrado una importante reducción desde principios de abril a la fecha de casi 9.5% medida en dólares. No obstante, en paralelo, la paridad ha mostrado una depreciación muy similar de casi 8.5%. Por tal motivo, el precio de la gasolina externa medido en pesos sólo se ha reducido en 1.7 por ciento.

Aunque el diferencial precio externo menos precio interno en pesos se ha reducido marginalmente, todavía se mantiene en niveles muy altos. Según nuestras estimaciones, y con base en el marcador del precio externo arriba mencionado, en lo que va de junio, el precio de la gasolina externa continúa casi 30% por arriba de la cotización interna de la gasolina magna, proporción ligeramente por debajo del 33% alcanzado en abril.

A pesar de la depreciación cambiaria, prevemos que persista la drástica reducción del precio externo de la gasolina en dólares y hacia el final del año se elimine el diferencial con su contraparte interna. Tomamos en consideración tres elementos: (1) nuestro pronóstico de tipo de cambio; (2) las expectativas del precio de la gasolina en el mercado de futuros; y (3) el supuesto de que continuarán los actuales incrementos mensuales a los precios de la gasolina interna (8 centavos la Magna y 4 centavos la Premium). Bajo este escenario, el diferencial de precios interno y externo en pesos desaparecería al final del año.

En consecuencia, existe un margen prácticamente nulo para disminuir los precios de la gasolina interna si asumimos que no quiere mantenerse un subsidio. Por un lado, con los actuales incrementos mensuales, el subíndice de precios de la gasolina tendrá un incremento de 10.47%, que dado su peso en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (4.20%) implicará un impacto sobre la inflación general al final del año de 44 puntos base. Consideramos que este incremento ya está descontado por los analistas en sus expectativas de inflación. Asimismo, desde el punto de vista fiscal, el precio promedio externo de todo el año será 19% mayor al interno, hecho que implicará que el subsidio a la gasolina sea importante a lo largo del año. Acumulado a abril, el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios petrolero asociado al subsidio a las gasolinas sumó 76,600 millones de pesos y, según nuestras estimaciones, este año podría alcanzar los 135,000 millones de pesos. Este es un poderoso motivo para no reducir los precios actuales de la gasolina. En adición, las consideraciones ecológicas y el carácter regresivo de este tipo de subsidios, debería clarificarse, cuál sería la política de precios de la gasolina ya no sólo si el diferencial de precios vuelve a abrirse, sino también si se torna negativo.