El viernes pasado tomé la protesta de ley a 69 nuevos servidores públicos que ingresaron al Servicio Exterior Mexicano (SEM), la mayoría de ellas y ellos, jóvenes que comienzan su carrera, todos talentosos, que fueron seleccionados mediante concurso de oposición en el que participaron más de 2,000 aspirantes de diversos estados del país para obtener una plaza en la rama diplomático-consular o en la técnico-administrativa.

Podría hacerse una gran historia a partir de cada una de ellas y ellos, de cuánto se han esforzado para llegar aquí, trayectorias, perseverancia, capacidad, resolución, paciencia, a veces mucha paciencia; de cómo se configura el Servicio Exterior y de cómo esta vigesimonovena generación es muy representativa de lo que es México hoy de qué somos y de qué queremos.

La XXIX generación, primera que ingresa a nuestras filas en este nuevo gobierno, y, además, la primera en la historia que es absolutamente paritaria. Creí conveniente y oportuno hablar con ellos de la reconfiguración que está viviendo la Secretaría de Relaciones Exteriores y de los retos que enfrenta México en nuestra nueva relación con el mundo.

Hoy vivimos en un México y en un mundo muy distintos a los que vivió nuestra generación hace 30 años. Hoy por fortuna vivimos en un país que tiene democracia plena, vivimos en un país donde ya no te controlan la información que puedes ver o no. Las redes, la nueva tecnología, la nueva configuración, nos dan un grado de conocimiento del que a veces no nos damos cuenta.

Las causas mundiales se volvieron causas locales, los problemas locales se volvieron problemas mundiales y los métodos de gobierno cambiaron por completo, perdieron importancia las representaciones porque la posibilidad del contacto directo entre quienes gobiernan y la sociedad creció exponencialmente.

Los nuevos miembros del SEM, diplomáticos y administrativos, se incorporarán a una comunidad global, digital, que ya no son las comunidades presenciales, encerradas en sus fronteras, que teníamos hace unos años.

Hace unos años, en mi generación, los que salían a estudiar a otro país eran una minoría, hoy probablemente la mitad de todos los estudiantes mexicanos que hacen una especialización sale de México.

Estamos viviendo un mundo muy interesante, con cambio de hegemonías. Eso no tiene reversa, vamos a otro diseño, a otros equilibrios o desequilibrios globales.

Vamos a tener que intensificar la presencia de México en Estados Unidos, sí, pero vamos a extender más la presencia de México en el mundo, pronto habrá más embajadas en regiones que nos interesan, en donde no teníamos una agenda. Quizá no la habíamos desarrollado, hoy la vamos a tener que hacer.

Algunos de estos nuevos integrantes van a Europa, otros van a África, a Asia, otros van a la península Arábiga, Sudamérica, Caribe. Es decir, esta generación da cuenta de la importancia global de México.

Tienen una gran oportunidad, porque el país tiene un futuro promisorio, es decir todo va a tener que mejorar. No lo digo porque sea el destino, sino porque todos los procesos que México ha llevado a cabo, con muchas personas que han participado, nos llevan a un país que va a encontrar un peso cada vez mayor en el mundo. Todo el mundo así lo está anticipando.

La Secretaría de Relaciones Exteriores tomó mucho cuidado en seleccionarlos. Cada una y cada uno de los nuevos servidores públicos en el Servicio Exterior llegaron por mérito propio, porque es un servicio civil, por lealtad y por amor a México, por esfuerzo, por resolución propia, por capacidad de estudiar y prepararse y porque no se dan por vencidos.

Esta nueva generación representa la renovación del Servicio Exterior Mexicano (SEM), es la expansión de la presencia de México en el mundo y es el fortalecimiento de la cancillería.

La Secretaría de Relaciones Exteriores está recuperando cada vez más atribuciones respecto a la relación de México con el exterior. Hubo un tiempo en que a la SRE le retiraron todas las facultades de carácter económico.

Ahora tiene las potestades en cuanto a promoción económica, promoción turística y la imagen de México en el exterior, y a esta generación le va a corresponder desarrollarlo, llevarlo a la práctica.

Esta XXIX generación  entra al SEM en un momento en donde las responsabilidades de la Secretaría están creciendo mucho. Les va a tocar a sus integrantes implementar el cambio, por eso es una generación de vanguardia, y a su vez están cambiando en el mundo las hegemonías primordiales, los equilibrios políticos, la geopolítica, cuando la Secretaría de Relaciones Exteriores tiene más peso y cuando a México le va a ir mejor.

Las generaciones que nos precedieron supieron en diferentes momentos leer las cosas, en qué momento estábamos, por eso pudimos expropiar el petróleo. ¿De dónde vino esa decisión estratégica en el calendario? Del Servicio Exterior, porque ese era el momento oportuno en que podíamos hacerlo, y si no se hubiese hecho, jamás habría ocurrido en ese momento, porque el Servicio Exterior Mexicano anticipó lo que iba a ocurrir.

Por último he de destacar que más de la mitad de la generación son mujeres, eso va a tener un impacto en cómo está organizado el Servicio Exterior, y van a las mismas posiciones que los hombres, a competir en igualdad de circunstancias. Cambio de cultura, cambio de realidades, impacto expansivo en lo que hacemos todos los días.

Como ese cambio cualitativo, la nueva generación de integrante del SEM representa muchos otros cambios cualitativos en nuestro país, en nuestra sociedad y en cómo nos vemos y percibimos en relación con otros.

Enhorabuena para México.

*El autor es secretario de Relaciones Exteriores de México.