Con la llegada de Donald Trump, la industria automotriz mexicana ha pasado por un momento de incertidumbre como resultado de las medidas proteccionistas de la administración estadounidense. Desde el comienzo, se mencionó que se impondría un arancel de 35% a los vehículos mexicanos con destino a EU, luego de que algunos fabricantes de equipos originales, como Ford, anunciaran la instalación de nuevas plantas en México

El pasado lunes, se dio a conocer que EU y México alcanzaron un acuerdo bilateral en el cual se esperaría la incorporación de Canadá a la brevedad posible. Este acuerdo establece que el contenido regional para vehículos ligeros y autopartes deberá ser de 75%, mientras que para vehículos pesados será de 70 por ciento.

Por otro lado, se pactó que entre 40 y 45% del contenido del automóvil deberá ser fabricado por trabajadores que perciban un salario mínimo de 16 dólares la hora; además, 70% del total de las compras de las armadoras deberán ser de aluminio y/o acero de la región.

La regla del salario mínimo para los trabajadores y del contenido mínimo de acero y aluminio sólo aplicará para las OEM, por lo cual las empresas dedicadas a la elaboración de autopartes no resultarían impactadas; no obstante, lo anterior podría ocasionar que las OEM trasladen sus plantas de producción a EU, lo cual se traduciría en mayores costos de flete para las empresas de autopartes mexicanas.

¿Se encuentran preparadas las empresas para estas nuevas reglas?

Esta situación, más allá de afectar a las empresas de autopartes mexicanas, les ha favorecido, ya que al aumentarse el contenido regional en la producción de vehículos, las OEM se verían inclinadas a realizar nuevos contratos con empresas mexicanas, con el fin de evitar las cuotas arancelarias. Lo anterior aunado a las estrategias de expansión de las empresas mexicanas por Europa y Asia.

De las empresas listadas en el mercado, Grupo Industrial Saltillo ha destacado en los últimos años por el crecimiento en su división automotriz y su expansión en Europa y Asia. El contenido regional en sus productos es de alrededor de 90%, por lo cual no presentaría ningún problema respecto a la nueva regla. Además, las ventas en dicha división destinadas a Norteamérica son aproximadamente 40% del total, situación que le ha permitido reducir su dependencia del mercado estadounidense.

En la misma línea, Nemak es una empresa que registró 55% de sus ventas totales en Norteamérica, como resultado del incremento de contratos en Europa. Además, como resultado del periodo de adaptación que se da en este acuerdo, la emisora podría continuar con sus planes de expansión hacia EU. Actualmente, el contenido regional de la empresa es de aproximadamente 85 por ciento.

Por último, Rassini es la empresa mexicana con mayor dependencia del mercado estadounidense, pues aproximadamente 95% de sus ventas se realiza en EU; sin embargo, la empresa tiene la ventaja de que sus productos cuentan con un contenido regional de 100 por ciento. Por esta razón, Rassini podría resultar una de las emisoras más favorecidas de cerrarse con éxito este tratado.

Consideramos que este acuerdo entre EU y México podría ser un punto de inflexión importante para la industria automotriz en México, la cual se había visto rezagada en los últimos meses. Además, en caso de confirmarse la participación de Canadá en este acuerdo, de momento bilateral, podrían recuperarse los niveles de producción de autopartes observados previo a la administración de Trump, pues la materia prima como la chatarra es importada de este país por diversas empresas.

*Alan Hernández es analista senior en Signum Research.