Acompañarnos tiene un significado especial. Somos afortunados de tener tantos medios a la mano para acortar la distancia.

Cada día que pasamos en cuarentena nos damos cuenta de lo mucho que nos queremos y extrañamos con familia, amigos y compañeros de causa o trabajo a quienes no hemos podido ver ni abrazar durante varias semanas.

Este tiempo nos ha dado muchas lecciones y no sabemos cuánto más durará. La primera y más obvia es que no podemos dar nada por hecho, porque la vida cambia en un instante. Lo que ha sido y lo que es puede desaparecer en un abrir y cerrar de ojos; lo mismo, las personas que hoy están, mañana pueden irse temporal o definitivamente.

Quizá por eso, acompañarnos tiene un significado especial. Somos muy afortunados de tener tantos medios para acortar la distancia y hacer que esta experiencia sea más llevadera.

Hoy preocupan las personas que están solas, enfermas, sufriendo dolor, pérdidas e injusticias, desempleo o cualquier situación que agrave sus vidas. ¿Cómo acompañarlas y acompañar a quienes tenemos más cerca, pero que a veces son los últimos a quienes les ponemos atención?

Durante el tercer domingo de Pascua, desde la Basílica de Guadalupe, el arzobispo primado de México, Carlos Aguiar, nos recordó en su homilía el sentido del Evangelio en un momento en el que Jesús nos da una lección extraordinaria para el momento que vivimos.

Ya lo advertía hace días el padre Raniero Cantalamessa al recordarnos las palabras de san Gregorio Magno, quien decía que la Escritura cum legentibus crescit, crece con quienes la leen, pues expresa significados siempre nuevos en función de las preguntas que el hombre lleva en su corazón al leerla.

Los discípulos de Emaús caminaban como nosotros estos días, desconcertados porque habían visto morir a su maestro. Aunque lo que vivieron hasta ese momento fue extraordinario, quizá pensaban que todo había terminado y nada volvería a ser igual. Gran paralelismo con el momento que vivimos. ¿Qué hizo Jesús? “Se acercó a caminar con ellos, fue al encuentro de sus discípulos, que estaban disertando. ¿Qué pedagogía utilizó? Presencia, silencio, escucha y diálogo, características pedagógicas del acompañamiento”.

A pesar de que Jesús caminaba junto a ellos, no lo reconocieron. ¿Suele pasarnos? ¿Vamos tan concentrados en el dolor o las preocupaciones, que dejamos de ver lo que nos rodea y dejamos de sentir que él camina junto a nosotros?

El cardenal Aguiar nos pregunta: “¿Cuántas veces no hemos sido capaces de dar unos pasos en otras direcciones que consideramos fuera del objetivo? ¿Cuántas veces nos ha parecido pérdida de tiempo escuchar al otro, que según nosotros son decisiones incorrectas? ¿Cuántas veces no hemos concedido al otro plantear sus puntos de vista y escucharlo, a pesar de que yo considere que está equivocado en las decisiones tomadas? La convicción de estar en la verdad a muchos puede cegarlos y hacerlos insensibles ante las necesidades del otro”.

“Jesús con humildad y sencillez se puso a caminar con ellos, primero en silencio, luego preguntó para escuchar lo que llevaban en el corazón. Una vez enterado de los sentimientos y pensamiento de los dos discípulos, Jesús entró en un diálogo fecundo y provechoso, dándoles elementos para calentarles el corazón. Este peregrino resultó fascinante, se puso en el lugar del otro, comprendió y explicó, sin regañar, ni autoproclamándose dueño de la verdad”, nos recuerda el cardenal Aguiar. ¡Vaya lección para nosotros!

¿Qué tanto nos estamos acompañando estos días? ¿Qué tan conscientes somos del poder de nuestra presencia, silencio, escucha y diálogo? Este momento es una gran oportunidad en ambos sentidos. Para sentirnos acompañados por Dios ante el misterio y la prueba que vivimos y para acompañar a quienes nos rodean con un espíritu fraterno y solidario. ¡Todos necesitamos de todos!

Twitter: @armando_regil

Armando Regil Velasco

Licenciado en Negocios Internacionales

Ágora 2.0

Licenciado en Negocios Internacionales graduado con mención honorífica por el Tec de Monterrey. Estudió Economía y Políticas Públicas en Georgetown University. Cuenta con diversos diplomados de institutos como: la University of International Business and Economics de Beijing.