El nopal es una planta originaria de América, de la cual se conocen 258 especies; 100 de ellas se encuentran en México, por lo que ningún otro país produce tanto nopal ni cuenta con tanto material genético.

A nivel mundial, la importancia del nopal radica en su utilización para la producción de alimentos (consumo en fresco, escabeches, mermelada, dulces y licores; la producción de medicamentos (cápsulas, comprimidos y polvos), y la producción de cosméticos (cremas limpiadoras y humectantes, shampoo, mascarillas y jabones).

Los principales países dedicados a la siembra de nopal para la producción de alimentos (nopal verdura) son México con 12,000 hectáreas sembradas, mientras que China y Japón, siembran 2,000 hectáreas cada uno.

Tradicionalmente, el nopal verdura ha sido un alimento de gran consumo del pueblo mexicano y en los últimos años se ha incrementado su demanda, principalmente en las áreas urbanas.

Para el 2008, en México se reporta una producción de 683,000 toneladas de nopal verdura y en la última década no sólo aumentó la superficie sembrada, sino que se ha incrementado la siembra en 23 entidades de la República.

Sin embargo, cabe destacar que son el Distrito Federal, con una superficie de 4,337 hectáreas y 272,822 toneladas, y el Estado de Morelos, con 2,737 hectáreas y 272,138 toneladas de producción, las entidades que destacan en superficie sembrada, producción y rendimientos por hectárea.

Morelos presenta excelentes condiciones para la producción de nopal, reportando los mejores rendimientos que van de 90 a 100 toneladas por hectárea, lo que significa una producción de 3,600 a 4,000 cajas que es la presentación como se comercializa, con inversiones promedio de 75,000 pesos por año e ingresos que van de 144,000 a 160,000 pesos, considerando un precio de venta de 40 pesos por caja de 25 kilogramos.

Los principales problemas que presentan los productores dedicados al cultivo de nopal son el tamaño de parcela, la falta de organización, capacitación, disponibilidad de tecnología, estacionalidad de la producción y falta de industrialización de la producción.

Con la finalidad de fortalecer las competencias de productores, que permitan un mejor desarrollo de la red, los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), a través de su Centro de Desarrollo Tecnológico Tezoyuca y sus consultores externos están iniciando trabajos con capacitación y transferencia de tecnología que le permitan hacer más rentables sus unidades de producción.

*Marco Antonio Guzmán Nogueda es especialista en jefe del Centro de Desarrollo Tecnológico Tezoyuca. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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