Celebro la noticia de que el economista Jonathan Heath será el próximo subgobernador en el Banco de México. En contraste, me preocupa la consigna expresada por Urzúa y por el propio AMLO de “llevar sangre nueva” a la Junta de Gobierno del banco central. Esa consigna, de aplicarse con excesivo rigor, podría llevar a errores.

Respecto a la designación de Heath, no es la primera vez que se elige para tal fin a un economista independiente. Existe el precedente al respecto de Everardo Elizondo y de Manuel Sánchez, ambos de origen regiomontano. El caso de Heath se les asemeja tanto por su estupenda formación profesional, como por su consistencia ética y además por su calidad humana y personal. Este último aspecto de la calidad humana es de importancia en razón de que contrasta en forma tajante con el perfil de la persona a la que Heath va sustituir en la Junta. Esa persona, si bien de buena preparación técnica, se ha manifestado en todas las instituciones donde ha prestado sus servicios por ser misantrópico, injusto y disruptivo. Así que con Heath la Junta de Gobierno se enriquecerá por partida doble.

Reviso la lista de las personas que han sido elegidas para integrar la Junta de Gobierno del Banco de México y no encuentro un solo caso fallido. Es decir, que el candidato elegido no haya contado con lo que la ley de la institución establece como precondiciones. Sin embargo, pienso, creo que con acierto, que en la fórmula de selección idónea no únicamente se trataría de que esos candidatos sean competentes. En la práctica, muy justificadamente debemos aspirar a que sea el mejor en todas las rondas de selección. Esta última es la razón por la cual inquieta la consigna de “llevar sangre nueva” a la Junta del Banco de México. Esa consigna puede entrar en contraposición con la idea del más competente.

El espacio muestral en México de los economistas independientes con preparación suficiente para ingresar a la Junta del Banco de México, si bien no es un conjunto vacío, tampoco abunda en elementos. Y de mayor importancia, frente a ese conjunto se encuentran otros elementos con méritos suficientes, entre ellos, egresados de la banca central. ¡Lo ideal sería conocerlos a todos para seleccionar siempre al mejor preparado o a la mejor preparada! Ello, teniendo siempre en la mira el mayor beneficio para la colectividad.

BrunoDonatello

Columnista

Debate Económico