Los planes de la Comisión Nacional de Hidrocarburos no tienen ningún cambio pese a los menores precios del petróleo, nos dicen que de ninguna manera es un proceso que se pueda retrasar o cambiar.

Puede o no haber mayor o menor interés de parte de los operadores petroleros, pero aun si hubiera un solo consorcio, si éste cubre todos y cada uno de los requisitos de precalificación y calificación más el pago de lo reclamado por la Secretaría de Hacienda como regalías, los bloques serán asignados bajo las reglas de cada proceso.

Nos explican que puede haber o no cambios en los planes y presupuestos de las empresas petroleras o de servicios que estén interesadas en la Ronda Uno de México, pero es un asunto que les concierne a las empresas y a sus presupuestos, más aun, a los planes que tengan para hacia tres, cinco y hasta siete años.

En México el petróleo extraído por privados más próximo se podrá tener en un plazo no menor a los tres años y en este momento, con una gran volatilidad en el mercado por factores geopolíticos, las apuestas deben buscar un pronóstico que les haga negocio con lo que hoy se tiene en el mercado y con lo que se puede tener en el futuro.

La Ronda Uno no se puede parar porque se están jugando los ingresos futuros del gobierno, no de la economía -que tiene sus propios retos y de hecho se puede ver favorecida por precios más bajos de los energéticos.

Parar ahora la Ronda Uno, reducirla o acotarla es dejar sin dinero al gobierno del futuro, al siguiente sexenio, y lo que se tiene muy claro es que el peligro es menor si se continúa el proceso a que si se detiene ahora; no es lo mismo en otros países petroleros que con un escenario de bajos precios sí han dado un paso atrás en sus licitaciones de bloques.

A mediados de diciembre el gobierno de Noruega retrasó el lanzamiento de nuevas licencias para producir petróleo y gas en el Ártico, porque considera que la caída en los precios del petróleo en los últimos seis meses obliga a las petroleras a reducir el gasto de capital y recortar en la exploración, por lo que si se hiciera una nueva ronda de licencias ésta sería un poco pobre. La zona es interesante porque son bloques cercanos a la zona ártica que limita con Rusia.

Noruega tiene un año invertido en el proceso de asignación de nuevas licencias, pidiendo firmas petroleras para áreas que estarían interesadas en explorar, y se habla de que al menos unas 40 empresas petroleras tienen interés. Entre otras, Royal Dutch Shell, Conoco Phillips, Chevron, BP y Statoil, en los 160 bloques, o en partes de bloques, que se pondrían en marcha en diciembre pasado.

En el mejor de los casos van a esperarse al verano en el hemisferio norte para ver qué pasa y luego esperar la segunda parte del año para volver a preparar cada una de las licencias.

Y México no es Noruega, no se puede dar el lujo de esperar nada.

Buzos

Emilio Lozoya, director de Pemex, estará preparando los toques finales a los nombramientos del corporativo, de hecho, podrían estar listos en la primera quincena de enero, y si bien se queda con su círculo cercano completo, la división va creciendo, sobre todo por la incomodidad que generan algunos de sus funcionarios que usan a sus hermanos para hacer negocios por fuera de la petrolera.