Las tecnologías digitales se han caracterizado por el papel democratizador que tienen, al permitir que un gran número de personas puedan expresarse públicamente y accedan al conocimiento a través de ellas. Sin embargo, la expansión del uso del Internet y las redes sociales han propiciado el interés de la política para estimular la opinión pública como estrategia para generar empatía en temas específicos o para ganar elecciones. Quienes participamos activamente en las redes sociales y buscamos información en línea, tenemos que conocer su funcionamiento, ser responsables en su uso y advertir sus implicaciones. 

Para lo creadores de contenido, es indispensable saber que los algoritmos usados por la mayoría de los buscadores en línea y las redes sociales están desarrollados principalmente para capturar la atención de los usuarios y no para promover la deliberación sobre el conocimiento, ni la toma de decisiones. Quien sabe usar dichas tecnologías y entiende su impacto, tiene la posibilidad de hacerlo para transformar ideas en tendencias o desinformar y propagar noticias falsas para posicionar otras preferencias. Hagamos un uso responsable de las redes sociales y los buscadores en línea.

Para los consumidores de información, es fundamental entender que la elección sobre la información que se consume es más compleja de lo que se piensa. Según el reporte sobre medios digitales del Instituto Reuters, el 55% del consumo de noticias digitales en el mundo usa como intermediarios las redes sociales y los buscadores en línea. Estas plataformas usan el conocimiento sobre el comportamiento de sus usuarios para asegurar sus modelos de negocio, mientras que los usuarios conocen poco sobre el uso de su información y cómo se determinan sus preferencias. La información que se consume está definida por factores distintos a las decisiones de los usuarios. Seamos prudentes con el uso de la información que consumimos. 

Bajo este contexto, es fundamental comprender que, a pesar del uso de estos medios digitales, actualmente sólo el 32% de la gente confía en las noticias que encuentran en los buscadores en línea y 22% en las de redes sociales, lo que plantea un dilema sobre el acceso y generación de la información. Mientras la gente dejó de confiar en la información de medios reconocidos, como televisoras, hoy vuelven a poner atención en ellos por la desinformación y las noticias falsas que abundan en las redes sociales. No debilitemos la democratización de la información y la participación ciudadana. 

En consecuencia, es necesario advertir que la posibilidad para manipular la opinión pública, la incapacidad para discernir entre la información verdadera y las noticias falsas, así como la desconfianza generada, están condicionando los medios digitales más importantes que tenemos para informarnos y participar activamente en nuestra democracia.

En México, sólo el 39% de las personas, principalmente en zonas urbanas, confía en las noticias. A pesar de ello, el 86% usan herramientas en línea para informarse, aunque el 68% dice preocuparse por su veracidad. Si queremos fortalecer la democracia empecemos por fortalecer el acceso a la información y el uso adecuado de los medios digitales. 

Quienes participamos activamente en las redes sociales y buscamos información en línea, debemos concebir que los cuestionamientos a la capacidad y toma de decisiones del gobierno no son un conflicto contra quienes opinan lo contrario. Mucho menos se pretende demostrar quien tiene la razón. Realizar opiniones y tener información sobre temas públicos es parte esencial de la democracia. Si nos desgastamos y si hacemos que se pierda la confianza en los medios digitales, perderemos la voz que hemos ganado hasta hoy. 

 

Twitter: @pedrolichtle