“No me reelegiré en el 2024”, sentenció Andrés Manuel López Obrador. Así lo plasmó en un documento, por el que se compromete a entregar la banda presidencial el 1 de diciembre de ese año.

De esta manera, AMLO respondió a las críticas y sospechas que su iniciativa de revocación de mandato levantó. Sus detractores consideraron que detrás de la iniciativa se encontraba la malsana intención de reelegirse. Aunque no tiene relación la revocación con la reelección, es sano que el tabasqueño aclare su postura al respecto, que a más de uno de los suyos y de sus adversarios les daba malas ideas.

Las dudas surgieron con el cambio en el texto propuesto por el diputado Pablo Gómez, en el sentido de i) el pueblo puede destituir al presidente, por el de ii) el pueblo decidirá la permanencia del titular del ejecutivo. De golpe y plumazo, la bancada de morena cambió la figura revocatoria de mandato, cuyo sentido de destitución fue transformado a preguntar si quieren permanecer en su puesto. La revocación es un castigo a una mala gestión, no un premio al ego presidencial, hacer bien su trabajo no es potestativo.

En fin, más allá de la semántica leonina del artículo 83 constitucional, resulta positiva la inclusión de la revocatoria de mandato. Habrá que esperar a quién podrá activar el mecanismo y cuáles serán los requisitos para ello.

Es también una estrategia para que AMLO aparezca “nuevamente” en la boleta y con ello, catapulte el voto de morena. Hoy entre 65 y 87% de los ciudadanos aprueba su gestión, por lo que la estrategia parece ser correcta. Sin embargo, el abucheo de este sábado en la inauguración del estadio de los diablos rojos pudiera presagiar tormentas para los morenos.

Otro detalle que incidirá en los resultados electorales es la selección de candidatos, en la que no son nada cuidadosos, así lo marca el récord de la polémica Yeidckol Polevnsky, quien ha sido acusada por el consejero político, Alejandro Rojas Díaz Durán, de manipular dichos procesos, seleccionando a sus allegados con “encuestas patito”, por lo que la denunciará ante las instancias partidistas. Habrá que ver cuánta democracia y tolerancia hay en morena.

En fin, querido lector, muchas reformas, abucheos, aciertos y ocurrencias sucederán hasta junio del 2021, cuando se someta a juicio popular el mandato de AMLO. Usted, como siempre, tiene la última palabra.

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.