El día de ayer la empresa líder a nivel global en servicios de video bajo demanda, conocidos como Over the Top Services (OTT), Netflix, dio a conocer su reporte de resultados al cierre del cuarto trimestre del 2017, los cuales dejan ver que sigue creciendo la popularidad de este tipo de servicios alrededor del mundo.

Tan sólo en el último trimestre del año pasado, Netflix incorporó 8.3 millones de nuevos suscriptores —2 millones en los Estados Unidos y 6.3 millones en otros países—, con lo que alcanzó una base de usuarios de 117 millones de personas distribuidas en los 190 países en los que presta sus servicios.

Si bien es cierto que 46% de los suscriptores de la compañía son personas que residen en Estados Unidos, también lo es que el número de suscriptores en el resto de países mantiene una tendencia importante al alza. Prueba de ello, son los 19 millones de suscriptores que agregó en el transcurso del año pasado.

En México, aunque se desconoce con precisión el número de suscriptores que Netflix tiene en el país, toda vez que la compañía no detalla el número de usuarios de cada uno de los países distintos a Estados Unidos, algunos analistas estiman que es una cifra cercana a los 5 millones de personas, de los 7.5 millones de usuarios totales que se calculan existen en servicios OTT.

De acuerdo con una encuesta nacional dada a conocer por el Instituto Federal de Telecomunicaciones apenas el fin de semana pasado se desprende que la compañía estadounidense —que tuvo ingresos globales superiores a los 11,000 millones de dólares en el 2017—, es el principal proveedor de servicios OTT en México. Además, 72% de los usuarios, de 18 a 34 años de edad, tienen contratado ese tipo de servicio con Netflix.

Se trata sin duda de un desempeño que reitera la tesis de que el mercado de distribución de contenidos audiovisuales está en plena transformación, a un ritmo cada vez más acelerado, tanto en Estados Unidos, como en México y muchos otros países. No hay ninguna duda en que se han convertido en una presión competitiva sobre el comportamiento de operadores tradicionales en ese mercado, como es el caso de las redes de televisión de paga o televisión por satélite.

La dominancia de Google, Facebook y Amazon

Esta semana la revista británica The Economist, incluye un artículo muy interesante sobre los retos que cada vez más amplia presencia de Google, Facebook y Amazon impone a las autoridades de competencia en diversos países, así como a quienes dirigen estos gigantes de la sociedad de la información. Por un lado ,está su creciente participación en el mercado de la publicidad y, por otro, el control de recursos clave que cada uno de estos agentes económicos ejerce en sus respectivas plataformas. El artículo hace referencia a las soluciones que en Estados Unidos se dieron en la primera mitad del siglo XX para los casos de la Standard Oil o AT&T, que básicamente consistieron en separar a estas empresas.

Por otra parte, el autor de la nota menciona la actividad cada vez más visible de las autoridades en materia de competencia en Europa que cada vez están poniendo más atención al desempeño de estos gigantes tecnológicos. En este contexto de la abrumadora presencia de estos proveedores de servicios en la vida cotidiana de miles de millones de personas, en donde los datos personales se han convertido en un activo súper valioso, el artículo de The Economist plantea que quizá ya sea necesario contar con un conjunto de leyes que gobiernen la propiedad y el intercambio de los datos, al tiempo de proteger de manera clara los derechos de los individuos. El tema tendrá cada vez más presencia en el debate público muy pronto.

Gerardo Flores Ramírez

Experto en telecomunicaciones

Ímpetu Económico

Lee más de este autor