En León han hecho una apuesta muy arriesgada. Un club que se distinguió por mostrar unión, armonía entre todos sus futbolistas y que gracias a ello deleitó con su futbol, llegando a semifinales y asegurando su participación en la Copa Libertadores parece no tener necesidades de apostar por un refuerzo que hace mucho únicamente ha destacado por sus escándalos y no por sus condiciones, que sin duda tiene de sobra aunque no sepa explotarlas.

Nery Castillo fue presentado hoy como refuerzo de los esmeraldas, club que esperemos no se arrepienta de su incorporación. Y es que el ex delantero del Shakthar apenas registró una anotación en todo el torneo de Apertura 2012, a pesar de que llegaba como una de las contrataciones del año.

Pero no. Nery naufragó en la mediocridad, en la indisciplina. Deportivamente hablando apareció esporádicamente, y cuando lo hizo fue para ayudar a los tuzos a consumar un fracaso: La eliminación de la Copa MX, instancia en la que erró un penal ante Neza que al final terminó por eliminar a los hidalguenses.

En donde si se dio vuelo fue fuera de la cancha. Castillo entró en una polémica con las Chivas, específicamente con Jorge Vergara a quien atacó en redes sociales, situación que le valió una suspensión temporal con Pachuca, club que le heredó el problema a su hermano menor.

A pesar de que sus antecedentes más recientes son mediocres y hasta lamentables, ojalá que por el bien del León Nery hable únicamente dentro de la cancha y coopere para que los esmeraldas continúen siendo uno de los animadores del futbol mexicano, y ahora también de la Copa Libertadores. Por ahora sólo resta darle tiempo al tiempo para saber si Jesús Martínez Junior acertó al llevarlo al plantel de Gustavo Matosas, o si en un semestre se estará lamentando.