Estamos frente a una situación donde los derechos de los negacionistas colisionan con los derechos de los vacunados...

¿Tienen los gobiernos el derecho para segregar o prohibir la entrada a un país o lugar en especifico a las personas que se niegan a vacunarse contra el Covid-19?

Para despejar esa incógnita, hay que considerar que los negacionistas tienen el derecho a no vacunarse, las personas tienen el derecho a disponer de su cuerpo, aun en perjuicio de su propia salud y vida. Sus razones son muy variadas: motivos religiosos, riesgos biológicos, derechos humanos, chismes y mala información.

También la sociedad y a los vacunados nos asiste la razón a pedir al estado garantizar el derecho a la salud y tomar providencias frente a los peligros de convivir con personas no vacunadas. 

Con la reanudación de las actividades económicas y la reapertura de las fronteras este debate ira tomando mayor contenido y rispidez. 

Los gobiernos nacionales exigen certificados de vacunación y pruebas de detección del Covid-19 para ingresar a sus territorios, así como para asistir a los centros laborales y escolares.

Estamos frente a una situación donde los derechos de los negacionistas colisionan con los derechos de los vacunados, desde luego que el estado y los jueces tendrán que decidir cuáles son los derechos prevalecientes a través de un test de constitucionalidad.

Dicho debate tomará fuerza en los próximos meses, debido a que los protocolos sanitarios ya permiten vacunar a menores de edad, por ahora se pueden vacunar a niños de 12 años en adelante.

Cabe la pregunta: ¿Tiene el derecho un padre a impedir que sus hijos sean vacunados? ¿Qué pasará cuando un padre demande a otro (casados o separados) para que vacune a su hijo? o, en un caso extremo cuando el menor manifieste la voluntad de vacunarse.

Por ahora vemos a padres interponiendo amparos para vacunar sus hijos por padecer condiciones de co-morbilidad; no está lejano el día que se interpongan recursos jurídicos alegando el sano derecho de su hijo a contagiarse.

A pesar de lo absurdo que parezca el poder judicial, habrá que decidir como y de que manera garantizará los derechos de los negacionistas, en consonancia con los derechos de las personas vacunadas. 

Querido lector, los derechos de las minorías siempre se han tutelado con recelo por las autoridades, en esta ocasión mientras exista la emergencia sanitaria se vislumbra complicado que se anulen los requisitos para la migración y movilidad, solo para ellos.

En tanto, si puede vacúnese, no hago caso a lo rumores. Hasta la próxima.

Twitter: @ErosalesA

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.

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