La semana pasada mencionaba en esta columna algunas de las características que describen al desarrollo de los operadores móviles virtuales (MVNO) a través del mundo. El mensaje era que este modelo de negocios es beneficioso para los consumidores, pues incrementa la presión en nichos específicos de mercado que pueden estar siendo ignorados por los operadores móviles de redes ya establecidos.

Luego hice énfasis en indicar que ningún MVNO en el mundo ha lanzado servicios y capturado en un corto periodo de tiempo una participación significativa de mercado. O sea, se tienen que controlar las expectativas que se imponen a los entrantes virtuales o de lo contrario se comete el riesgo de que sean imposibles de cumplir.

Lo que omití la semana pasada son algunas de las razones que han llevado a la desaparición de muchos MVNO. Obviamente varias surgen de errores en la planificación del modelo de negocios del operador virtual, sobre todo en los aspectos referentes a su modelo de negocio y la capacidad de captar clientes en mercados con alto nivel de penetración móvil.

Se debe ser consciente de que no todos los mercados son idénticos. Mientras un operador móvil logra ser muy exitoso en un país, el mismo modelo de negocios puede zozobrar en otro. Entre los ejemplos que se pueden mencionar se encuentra Disney Mobile en Estados Unidos, donde cerró operaciones en corto tiempo, contrastando con su experiencia en Japón, que ha sido bastante positiva. Otro ejemplo lo ofrece Virgin Mobile en Singapur a comienzos de siglo, pues cerró operaciones luego de un año de servicio.

Javier Juárez Mojica (Twitter: @juarezmojica) en un reciente comentario de su blog identifica como uno de los factores que obstaculizan la entrada de MVNO a México a la carencia de numeración propia. Como bien describe en su columna, esto deja a los operadores virtuales a merced de los operadores de redes que le rentan capacidad al otórgales un gran poder al momento de negociar convenios de precios con las diferentes empresas que alberga en su red.

El problema de la numeración no es menor, tiene repercusiones en temas de suma importancia como el roaming o la portabilidad numérica.

Otro obstáculo que enfrentan los MVNO potenciales es tener que presentar su modelo de negocios al operador con quien se negocia la renta de capacidad para que este lo apruebe. En más de una ocasión, el operador móvil que alberga al nuevo MVNO en muy poco tiempo ha replicado o mejorado la oferta del nuevo entrante, coartando grandemente sus posibilidades de éxito.

Pero sin lugar a dudas, la mayor batalla que tienen que enfrentar las empresas interesadas en lanzar un MVNO es la nula disponibilidad de los operadores de redes en rentarles capacidad. Es aquí donde las autoridades regulatorias mexicanas tendrían que intervenir para garantizar que todas las empresas que deseen lanzar un operador virtual puedan hacerlo.

Las condiciones que permitan la proliferación de los MVNO tienen que ser justas tanto para los operadores que venden capacidad como para los nuevos entrantes. Se debe asegurar que las tarifas que se cobren no sean onerosas y no haya prácticas anticompetitivas en contra de los MVNO.

Quizás albergar a los MVNO no sea del agrado de muchos actores locales, pues es un modelo de negocios promovido por reguladores, ya que es un eufemismo agradable para describir un modelo de compartición de redes móviles. Si se observa la normativa internacional, hay una correlación entre los mercados donde los MVNO son exitosos y la existencia de obligaciones estrictas para que los operadores móviles de redes accedan a hospedar MVNO.

José F. Otero es presidente de Signals Telecom Group.