Hacerse cirugía de cara a muchos quizá les resulte difícil de entender; hay que aceptarse tal cual uno es, dirían por ahí, en referencia a las cirugías estéticas. Pero hay quien por necesidad absoluta requiere hacerse cirugía de cara.

Es difícil imaginar, pero hoy en día hay personas literalmente sin rostro o que están desfigurados y no pueden salir a la calle porque no tienen cara. Están deformados por quemaduras, por accidentes, por tumores o por enfermedades que deforman el rostro.

Para ellos, gracias a los avances de la medicina, hoy es posible hacerles trasplante de rostro y reintegrarlos a la vida. En el mundo, del 2005 a la fecha se han hecho 28 trasplantes de rostro con buenos resultados, que le permiten al paciente recuperar su vida e incluso volver a ser productivo. El costo de un trasplante de rostro puede llegar a 350,000 dólares. Suena como inalcanzable, pero ya es posible y se trata de empezar a hacerlos al menos a nivel experimental.

En México, la cirugía reconstructiva mexicana ya está preparada para hacer esos procedimientos, si la legislación lo permitiera. El problema es que ni siquiera está considerado en la ley. La Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (AMCPER), que preside el doctor Alfonso Vallarta, viene presentando desde hace 10 años propuestas al Legislativo para legislar el tema, pero es la hora en que sigue estancado en el Congreso.

En términos médicos, son procedimientos complejos, pues la reconstrucción de tejidos en estos casos es tridimensional, para que el paciente pueda funcionar, comer, hablar y tener una imagen aceptable para relacionarse socialmente.

Tras la cirugía de cara, el paciente debe cambiar su personalidad jurídica, porque sus documentos deben tener otro rostro. Corresponde al Congreso trabajar junto con la Secretaría de Salud, que lleva la doctora Mercedes Juan y al Centro Nacional de Trasplantes, que lleva José Salvador Aburto, y la AMCPER les hace un llamado para que se regule en este ámbito.

La AMCPER dice que los cirujanos plásticos certificados han posicionado a México a la vanguardia de la cirugía plástica internacional y el trasplante de tejidos compuestos es uno de tantos tópicos de vanguardia que hablan de la alta especialización que este gremio ha ido adquiriendo para estar a la altura de los más destacados del mundo.

En trasplantes de órganos, como corazón, riñones, hígado, etcétera, ya está clara la ley. Donde falta certidumbre jurídica es en trasplantes de tejidos compuestos como brazos, piernas, cara y quizá en el futuro, los pies. Y es que estas cirugías se consideran como de lujo, cuando no sólo se trata de eso.

Nuevo titular en IMS Health México

Xavier Valdez tomó posesión desde diciembre como nuevo gerente en IMS Health para México y Centroamérica. De Venezuela, Valdez entró en lugar de Héctor Valle quien hizo gran trabajo durante años a la cabeza de dicha consultoría especializada en la industria farmacéutica. Pronto nos enteraremos en qué proyectos anda Héctor Valle, porque si hay alguien profundamente experto en el ramo de la industria de la salud es él.

A Sanofi llegó Scott

Y hablando de cambios, otra empresa del sector que estrenó director general en México fue la farmacéutica francesa Sanofi. Este mes, también venido de Venezuela, Félix Scott tomó el timón de Sanofi, que es una de las principales farmacéuticas en México. Llegó en lugar de Bertrand Baron, quien después de años de dirigir la subsidiaria en el país, se fue a hacerse cargo de la vicepresidencia de Genéricos para Latinoamérica, un portafolio que ha crecido desde la compra de la brasileña Medley.

@maribelrcoronel