La semana pasada, la casa encuestadora Parametría dio a conocer los resultados de su más reciente sondeo sobre la intención del voto de cara a las elecciones del 6 de junio. La encuesta se levantó en viviendas entre el 28 de febrero y el 5 de marzo. Se suma a la serie de ejercicios demoscópicos públicos, como los de las casas encuestadoras Mitofsky y Buendía & Laredo, así como el periódico Reforma, basados en entrevistas presenciales a domicilio.

El estudio de Parametría muestra que conforme avanzamos hacia la elección, la gente empieza a tener un mayor conocimiento de cuándo será la jornada electoral. En enero, sólo el 10% de los entrevistados sabía la fecha de los comicios. Este porcentaje aumentó a 23% en mes y medio. En este tiempo, el porcentaje de personas que sabe que habrá elecciones en 2021 pasó de 36% a 51%, una mejoría notable.

Diversos factores explican el mayor conocimiento de la proximidad de las elecciones. A la campaña del INE en radio y TV hay que sumar el creciente interés de los medios de comunicación. Aún así, el porcentaje de personas que no sabe que habrá votaciones este año sigue siendo alto. En la última encuesta, 39% dijo desconocer cuándo serán las próximas elecciones.

Lo que parece cambiar poco es la intención del voto. Parametría reportó preferencias electorales en línea con datos presentados por Mitofsky, Reforma y Buendía & Laredo en noviembre y diciembre de 2020. Morena puntea las encuestas con una preferencia neta (sin tomar en cuenta la no respuesta) que se ubica en un rango de 44.5-37.5%. Le siguen PRI y PAN, ubicados entre 20.5-15.5% y 19.5-14.5%, respectivamente.

El porcentaje de votación obtenido en las elecciones de 2018 por Morena, PAN y PRI, las tres principales fuerzas políticas, se ubica dentro de los rangos definidos en la encuesta de Parametría. Al igual que hace tres años, estos partidos siguen agrupando el 75% de la votación. El 25% restante se divide entre los llamados “partidos pequeños”, grupo al cual se ha sumado el PRD.

Las preferencias electorales por partido no se traducen directamente en porcentajes de curules de la Cámara de Diputados. Como le escuché decir al senador Gustavo Madero, “son 300 elecciones, no una sola”. Además, tenemos dos grandes coaliciones electorales inéditas. Por un lado, Morena, PT y PVEM competirán juntos en 151 distritos, con candidatos comunes. Por otro, PAN, PRI y PRD irán en coalición en 219 demarcaciones electorales.

Dado que en la boleta aparecerán los emblemas de los partidos de forma separada y en el orden acostumbrado, las alianzas electorales tendrán un impacto mínimo en el voto. En la boleta electoral no aparecen coaliciones, solo partidos políticos. Para saber si hay una coalición en su distrito, el elector tiene que tomarse la molestia de verificar que el nombre de un mismo candidato aparezca bajo el emblema de varias fuerzas políticas.

Sin embargo, las coaliciones sí afectarán la forma en que los votos se convierten en curules. Esta es su razón de ser, no la afinidad ideológica de los partidos. La agregación de votos por partido puede cambiar los resultados en los distritos, incluso si la votación nacional es la misma que en 2018.

Por eso, aunque inicia las campañas electorales con una ventaja en intención del voto de dos a uno sobre PAN y PRI, Morena no tiene la mayoría asegurada, incluso con el respaldo de sus aliados. La alianza opositora puede dar la sorpresa. Para ello necesita –casi nada– un resultado cercano al límite superior del rango de las encuestas y ganar distritos marginales.

*Profesor del CIDE.

Twitter: @BenitoNacif

Benito Nacif

Profesor

Voto particular

El Dr. Benito Nacif es profesor de la División de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Fue Consejero Electoral del Instituto Nacional Electoral (INE) del 2014 al 2020 y del Instituto Federal Electoral (IFE) del 2008 al 2014.

Lee más de este autor