Solidez y capitalización superior a lo estipulado por ley son dos de las fortalezas que caracterizan al sistema bancario en México, actualmente, al menos eso presumen autoridades del sector y del propio gobierno federal.

Seguramente, más de uno de los participantes que asistieron a la 75 Convención Bancaria, la cual se celebra en Acapulco el 17 y 18 de mayo, mencionó en su discurso esas y otras bondades más.

Sin embargo, también hay temas que ponen un tanto incómodos a los banqueros que operan en el país. Uno de ellos es la supuesta ordeña de la banca extranjera, controversia que puso nuevamente Banorte -en su condición de institución de capital nacional- sobre el ojo del huracán.

Otro más es la limitada inclusión financiera que existe en el país. De acuerdo con el Centro de Estudios de Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados, que realizó el análisis: "Rezago en la Inclusión financiera en México", con base en el reporte Measuring Financial Inclusion del Banco Mundial, el acceso a la banca se está quedando corto, principalmente para el género femenino,

El porcentaje de hombres y mujeres mayor de 15 años que tiene una cuenta bancaria en alguna institución financiera apenas es de 33.19 y 21.97%, respectivamente, cuando a nivel global es de 50% y en países en desarrollo 41 por ciento.

De las naciones de América Latina, Brasil nos saca una amplia ventaja. Seis de cada 10 varones en el país sudamericano tiene una cuenta en el sistema, mientras que en las féminas la cifra es de 51 por ciento.

¿Por qué estamos rezagados en el tema? La respuesta está en la desigual distribución del ingreso en el país, refieren expertos. Recordemos que más de 50 millones de personas viven en pobreza, según el Coneval, y -por otro lado- México tiene 11 de los hombres más ricos y poderosos del mundo, de acuerdo con la revista Forbes, los cuales atesoran una fortuna cercana a 112,300 millones de dólares, alrededor de 10% del Producto Interno Bruto de México.

Incluso, el propio Banco Mundial reconoce la causa. Cito textual el informe del CEFP donde hace mención del tema:

El Banco Mundial acepta que la razón principal por la que los individuos no tienen una cuenta bancaria en el mundo es la falta de ingresos, lo que significa que tener una cuenta bancaria es costoso y se vuelve innecesaria para la población en caso de que sus ingresos sean pequeños y no se obtengan de forma regular .

Lo anterior nos lleva a otros rezagos. Por ejemplo, la población que ahorró en alguna institución financiera durante el último año apenas fue de 6.73% de la población mayor a 15 años en México. En economías como Haití la cifra es de 18.05%; en Bolivia, 17.07%, y en República Dominicana, 15.97 por ciento.

Finalmente, sólo 7.53% de ese grupo de habitantes (mayores de 15 años) recibió un crédito en la nación, cuando en Bolivia fue de 16.62%; en República Dominicana, 13.89, y en Guatemala, 13.72%, por mencionar algunos países.

Es claro que existe una banca fortalecida, si consideramos las dificultades por las que atraviesan otros sistemas en el mundo, pero también es cierto que tiene retos por vencer, desafíos que no pintan nada fácil derrotar, pero que ahí están y son fundamentales resolverlos para detonar el mercado interno.