La televisión, sin lugar a dudas, es un arma caliente y, en términos sociales y educativos, una herramienta con enorme potencialidad. Al tiempo.

Contrario al lugar común que califica a la televisión como caja idiota o fábrica de sueños, la realidad es que la televisión es una herramienta que puede ayudar a transformar a las sociedades.

La televisión sí sirve para educar y para cambiar a los pueblos.

En México ya ocurrió. Y un fenómeno social reconocido por las Naciones Unidas lo comprueba: el milagro demográfico que permitió reducir de 3.7 a 2.4% el índice de fertilidad.

Tres telenovelas: Acompáñame, Caminemos y Vamos Juntos -aunadas, por supuesto, a los programas respectivos de salud- coadyuvaron a reducir el número de nacimientos en México.

Tales telenovelas hicieron cambiar la mentalidad de un gran número de mexicanos y, gracias a ellas, hoy somos poco más de 100 millones de mexicanos y no más de 150 millones.

Fue tan contundente el resultado en México, que llamó la atención en el plano internacional.

Como consecuencia, el escritor y dramaturgo mexicano, Miguel Sabido, en ese, uno de sus mejores momentos de gloria -que, en realidad, ha sido permanente-, fue invitado por Indira Gandhi a India para hacer allá su trabajo.

Otro ejemplo del impacto social de la televisión, por supuesto, también de la autoría de Sabido, fue el de la telenovela Ven Conmigo. Gracias a ésta, se inscribieron al programa de educación para adultos más de 1 millón de personas mayores.

La TV, arma caliente

Por eso, quien ha sido bautizado como Mr. Edu-tertainment, por la mezcla que ha sabido encontrar entre la televisión, la educación, la diversión y el impacto social, está convencido que la televisión está muy lejos de ser la caja idiota.

Sabido es un teórico de la comunicación, es escritor, es director y productor mexicano de telenovelas didácticas e históricas y sabe de lo que habla.

Sabe que la televisión, en general, es un gran negocio porque influye en el juicio de valor de los individuos.

Por eso, la televisión, desde su punto de vista, enseña.

Miguel Sabido, hasta hace muy poco, había decidido retirarse del quehacer televisivo. Sin embargo, la directora de Televisión Educativa, Heidi Storsberg Montes, lo convenció para que realizara una telenovela: Aprender a Vivir.

El blanco de ésta es romper la resistencia de los maestros al uso del Internet para la enseñanza.

También incluirá temas como bullying y equidad de género, entre otros que se registran hoy en la sociedad mexicana, tal y como lo hizo en otra época, cuando comenzó a tratar abiertamente temas como el divorcio, la marginación sexual y la falta de incentivos para el desarrollo individual. El banderazo lo dio el secretario de Educación Pública, José Ángel Córdova Villalobos, que relanzó la Televisión Educativa.

Hay que recordar que la Televisión Educativa es el organismo más importante de Latinoamérica, en el que converge la más extensa producción de televisión educativa, satelital, por cable, por Internet, bajo demanda y, desde ahora, la televisión digital terrestre, en la cual podrá visualizarse esta renovada opción.

La televisión, sin lugar a dudas, es un arma caliente y, en términos sociales y educativos, una herramienta con enorme potencialidad. Al tiempo.

CCE, unidad y experiencia

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Gerardo Gutiérrez Candiani, constituyó el consejo asesor del máximo organismo empresarial, integrado por los expresidente del organismo. La intención obvia es aprovechar su experiencia. El CCE incorporará sus propuestas a su agenda de trabajo y, en la ejecución, se tomará en cuenta la forma de abordar los temas de interés nacional. En lo que se denominó la comida de la unidad, se reunieron: Jesús Vidales Aparicio, Prudencio López, Jorge A. Chapa, Claudio X. González, Agustín F Legorreta, Nicolás Madahuar Cámara, Luis Germán Carcoba, Héctor Larios Santillán, Eduardo Bours, Jorge Marín Santillán, Héctor Rangel Domene, José Luis Barraza González, Armando Paredes Arroyo Loza y Mario Sánchez Ruiz.

CUENTOS VERAS

En donde está la cosa que arde es en la reñida contienda por la Presidencia del Consejo Nacional Agropecuario. Disputan el cargo Álvaro Ley y Benjamín Grayeb. Como en todos los procesos electorales, uno y otro aseguran que van ganando. Y detrás de la grilla, está una papa candente: la bolsa agropecuaria y la agricultura por contrato. El esquema actual representa un subsidio por 13,000 millones de pesos que pasan a través de las organizaciones del sector. Es una bolsa inmensa que está haciendo arder en la hoguera de las vanidades a los contendientes y agremiados.

Twitter: @marco_mares

marcomares@eleconomista.com.mx