Desde la reforma política de 1996, gradualmente se han acotado las facultades del presidente de la República, a veces por acuerdos políticos, a veces por negociaciones coyunturales. Es así como grandes sectores de la sociedad se desesperaron por los problemas creados por la democracia.

En esa veta de insatisfacción caló el discurso de Andrés Manuel López Obrador, quien avivó la añoranza por el presidente todo poderoso creado en el imaginario nacional, por las narrativas de la oposición y por las leyendas forjadas desde el ilusorio mundo académico.

Ayer, al aprobar las reformas a la Ley General de la Administración Pública Federal, la poderosa mayoría morenista le devolvió a la que será la Presidencia de López Obrador muchas de las facultades de que habían despojado a la Presidencia y le dieron la herramienta que quería para lograr la cuarta transformación.

Otra vez, los militares a la intemperie

Desde el 2006, el expresidente Felipe Calderón involucró a las Fuerzas Armadas en una guerra contra el crimen organizado, y expuso a los soldados y marinos mexicanos a los prejuicios de muchos sectores de la opinión ilustrada.

Desde entonces, soldados y marinos han estado expuestos a feroces críticas de sus malquerientes, que se han empeñado en subrayar el poco sustento legal y constitucional en las tareas de seguridad pública, que han exigido de ellos tanto el expresidente Calderón como el presidente Peña Nieto.

Parecía que la Ley de Seguridad Interior les daría la cobertura legal a las tareas en las que diariamente exponen sus vidas. Sin embargo, todo indica que en la Suprema Corte de Justicia será declarada inconstitucional dicha ley, con lo cual de nueva cuenta los mandos civiles de los poderes de la República dejan a la intemperie a los militares mexicanos, a quienes han exigido tanto sacrificio.

¿Abrirán la puerta al poder de China?

Desde principios del actual sexenio, se hicieron cálculos de aprovechar la disposición de China a invertir en México, pero pronto se dieron cuenta que los intereses de Washington se sintieron afectados. Ahora, ante la cercanía de la toma de posesión de un nuevo gobierno, son muchos los que voltean a ver a la opción China.

Es así que ante la posibilidad de que a Washington le disgusten algunas políticas públicas del nuevo gobierno, otra vez se revisan opciones para aprovechar el interés chino en invertir en los programas del nuevo gobierno, visto el aparente repliegue norteamericano.

Ante la cotidiana confrontación de Estados Unidos con China, bien harían los funcionarios del nuevo gobierno en valorar un eventual riesgo de que México quedara en medio de esa confrontación geopolítica y se convierta en campo de batalla, como lo fuera durante la Guerra Fría.

NOTAS EN REMOLINO

Con usual habilidad, el presidente electo metió a propios y extraños en una discusión inútil sobre las consultas públicas que hará el 24 y 25 de noviembre. Nadie parece entender que son simples ejercicios políticos de quien todavía no es el presidente y su partido... La Coparmex no ha entendido que el nuevo gobierno rechazó ya el Consejo Fiscal independiente que propuso el FMI... Ojalá y a partir del 1 de diciembre el nuevo gobierno tenga una política clara para las caravanas de migrantes centroamericanos... Es una pena que las tretas del fiscal del Chapo Guzmán merezcan credibilidad entre tantos mexicanos... Era de esperarse que con Félix Salgado en la presidencia de la Comisión de Defensa del Senado, y un exguerrillero como secretario de la misma, se suspendiera por primera vez el ascenso de un general de Brigada a general de División...

JoséFonseca

Periodista Político

Café Político