Desde Palacio Nacional se nos quiere convencer de que el Presidente López Obrador no interfiere en los asuntos de Morena, el partido que existe hasta hoy por la perseverancia, la tenacidad y habilidad política del Jefe del Ejecutivo Federal.

Uno se pregunta si la sana distancia presidencial explica que un tan habilidoso está a gusto con el desbarajuste armado por la prolongación del mandato del gobernador electo de Baja California Jaime Bonilla.

¿Es real el pleito en Morena? ¿No es cosa de valores entendidos? Es que se antoja difícil que después del titánico esfuerzo de crear Morena, el Presidente permita que se convierta en un fárrago.

Redadas: escaparate ideal para Ebrard

A pesar del ruido mediático, la realidad es que el gobierno de Washington lo que ha iniciado es la sistemática persecución y detención de los indocumentados cuya deportación fue ordenada por los jueces de migración.

Por eso hay pocas detenciones y, sobre todo, hasta ayer explicó el canciller Marcelo Ebrard no habían detenido a ningún mexicano. Lo dijo en una espléndida conferencia en la cual los reporteros escucharon los reportes de los cónsules en las principales ciudades norteamericanas.

Espléndido ejercicio de comunicación del canciller y su equipo en Relaciones Exteriores, pues es un simultáneo mensaje para la opinión nacional y para los mexicanos en el exterior. Si son sinceros, algunos rechinaron los dientes.

¿Conflictos de interés o “el qué dirán”?

Algunas ONG, esas que tienen la desconfianza del régimen, machacan con el tema del conflicto de interés, tema pertinente, porque algunos colaboradores o simpatizantes del Presidente hace tiempo hacen negocios con el gobierno.

Un antiguo empresario papelero, por “denuncias” tuvo que renunciar a la licitación ganada en la Conaliteg. Resulta que es compadre el Presidente. Es más complejo el caso de Carlos Lomelí, pues tiene empresas del ramo farmacéutico, pero también fue candidato a la gubernatura de Jalisco.

Quien esto escribe no es abogado, desconoce si tenemos una regla como la de Estados Unidos, donde la ley obliga a que, mientras estén en el gobierno, los funcionarios se olvidan de sus empresas. Creo que no, al menos no tan estricta como la norteamericana. Creo más bien que aquí nos guiamos por la perspectiva burguesa, la del “qué dirán”. Curioso, en un gobierno de izquierda.

NOTAS EN REMOLINO

La renuncia de Carlos Urzúa será, sin duda, tema de la mañanera de hoy.

Quizá siga la defenestración. Como sea, me quedo con diagnóstico que, el día de la renuncia publicó en redes sociales su hija: “te felicito por tu congruencia” ... Ayer se conmemoró el 230 aniversario de la Revolución Francesa. Seguro que avivó la nostalgia de Porfirio Muñoz Ledo, quien en

1989 fue enviado especial del Senado a los festejos del Bicentenario... Ojalá y alguien le pida al Presidente López Obrador aclarar a dónde va la 4T con su declaración de que nos faltan 123 mil médicos y referencias peyorativas a las universidades en su gira por hospitales y clínicas de varias entidades... Sólo como dato cultural, amable lector, anote usted que ya lleva México 14 meses sin que Donald Trump haya designado embajador en nuestro país... Hay funcionarios del actual gobierno federal cuyo comportamiento, a quienes conocimos el mundo de la Guerra Fría, nos recuerda el comportamiento de los comisarios políticos de la URSS... Extraña celebración de 91 años de la Policía Federal, una Policía Federal que desaparece. Ah, el surrealismo mexicano... Por austeridad, declararon oficialmente, se cierra la oficina de la Procuraduría Federal del Consumidor en San Juan del Río, Querétaro...

José Fonseca

Periodista Político

Café Político