Las pequeñas y medianas empresas conforman la base económica del país. Según el Inegi, en el 2014 existían poco más de 4 millones de empresas, de las cuales 97% son microempresas las que concentran 75% del personal ocupado total, seguidas por las empresas pequeñas con 2 y 13%, y por las medianas que representan 0.4 y 11%, respectivamente

A pesar de su importancia relativa, son estas empresas las que presentan menor nivel de desarrollo y, por ello, son también las más afectadas por el rezago tecnológico. Esta situación les ocasiona problemas de competitividad y dificultad para el acceso al crédito.

De acuerdo con las cifras publicadas en julio del 2016 por el Inegi, resultado de la Encuesta Nacional sobre Productividad y Competitividad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (ENAPROCE) 2015, este sector puede mejorar su uso de la tecnología. Por ejemplo, sólo 15% de las microempresas utiliza equipos de cómputo.

Para modernizarse, las empresas requieren financiamiento; sin embargo, la proporción de micro y pequeñas empresas sin acceso al crédito formal excede 60 por ciento.

Una de las principales razones por las cuales estas empresas no solicitan un crédito es el costo del servicio, y cuando lo solicitan no son elegibles por la falta de garantías o avales, lo que les impide generar historial crediticio.

Para impulsar la innovación y modernización de las micro, pequeñas y medianas empresas de los sectores agroalimentario y rural, es necesario reducir las barreras que impiden el acceso al financiamiento. Por ello, FIRA (Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura, del Banco de México, e integrante de la Banca de Desarrollo de la SHCP) ha implementado un Programa de Financiamiento a la Modernización de Empresas de los Sectores Agroalimentario y Rural , que incluye la creación de un fondo de garantía de primeras pérdidas con recursos de la Secretaría de Economía y otras dependencias, que facilite la participación de los Bancos y otras entidades financieras. También considera el otorgamiento de apoyos directamente a los acreditados, para reducir el costo financiero de los créditos destinados a inversiones fijas como un estímulo al pago oportuno del crédito.

Al estar orientado a las micro, pequeñas y medianas empresas, el monto de los créditos con estos beneficios está limitado a los primeros 4 millones de UDIS de saldo de crédito por empresa o grupo de personas que representen riesgo común. La disponibilidad de recursos del fondo de garantía para este programa, se dará a conocer periódicamente en la página de FIRA en Internet (www.fira.gob.mx).

El programa entró en vigor en febrero de este año. En la segunda parte se describirán sus características.

*Martha Patricia Casillas y Carlos Javier Almanza son especialistas de la Subdirección de Normatividad. La opinión es de los autores y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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