Las condiciones actuales de los mercados destacan la importancia de analizar detalladamente las características económicas que caracterizan al sector de alimentos en México, además de las razones de seguridad, dependencia alimentaria y temas de nutrición. En notas anteriores se mencionó que las familias en México destinan parte importante de su gasto al consumo de alimentos, de tal forma que 32.7% del gasto corriente monetario se destina a la compra de alimentos. El porcentaje es mayor comparado con otros rubros del gasto como transporte (18%) y educación (14 por ciento).

La población destina 25% de su gasto en el grupo de calorías, carbohidratos y grasas. Del cual, 34% corresponde al gasto en cereales, 26% a bebidas no alcohólicas, y 25% a tortilla de maíz. Considerando la importancia del gasto en alimentos para los hogares de menores ingresos, es necesario destacar el caso de la tortilla de maíz.

De acuerdo con las encuestas nacionales de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) disponibles del año 2000 al 2010, el gasto en tortilla se ha mantenido creciendo en el tiempo con una tasa media anual de 8.1%, al pasar de 6,532 millones de pesos en el año 2000 a 14,293 millones de pesos en el 2010.

El cálculo de la elasticidad-ingreso de este producto para el 2010 lo sitúa como un bien normal o necesario para los hogares ubicados hasta el decil VIII de ingreso, ya que la respuesta del consumo a un cambio en el ingreso es positiva y menor a la unidad. Para los últimos deciles las cifras arrojan valores negativos. Por lo tanto, los hogares con mejores niveles de ingreso reducen su consumo de tortilla más que proporcionalmente y son los deciles centrales los que no modifican significativamente su consumo, incluso cuando su ingreso sea mayor.

La comparación en el tiempo muestra que en el año 2000 se gastaba más que proporcionalmente en el consumo de tortilla, aún ante incrementos en el ingreso. En el tiempo, y ante incrementos en el precio de la tortilla como los del 2008, la elasticidad se reduce indicando que la respuesta de las familias es modificar su gasto moderando su consumo, este comportamiento se replica para un mayor número de hogares y diferentes estratos de ingreso.?

*Angélica Fermoso Gómez es especialista de la subdirección de Diseño de Programas en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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