Yo creo mucho en la suerte. Y he constatado que, cuanto más duro trabajo, más suerte tengo.

Thomas Jefferson.

Esta semana participé como conferencista en la 4ª edición del Encuentro Universitario organizado por Mexicana de Becas. Se trata de una organización que promueve el ahorro de las familias, con el fin de que, en el futuro, puedan cubrir total o parcialmente los costos de la educación superior y media superior de sus hijos.

La conferencia titulada “Mitos, fantasías y realidades de tu futuro profesional” tuvo como objetivo central compartir con jóvenes en edad de seleccionar su carrera universitaria algunas reflexiones relativas a los aspectos que determinarán el futuro éxito de su vida profesional.

En primer lugar, abordé la creencia, errónea, de que alcanzar el éxito profesional es como subir una escalera, en la que cada escalón conduce al siguiente, siendo estos escalones la educación preuniversitaria, la elección de carrera universitaria, en su caso los estudios de posgrado, primeras experiencias profesionales y, posteriormente, el éxito profesional a través de un empleo de alto nivel jerárquico.

La realidad es que una trayectoria que conduce al desarrollo profesional se parece mucho más a un juego de serpientes y escaleras, siendo las decisiones de vida que tomamos y las habilidades y capacidades profesionales que desarrollamos, las que determinan si tendremos más serpientes o escaleras a lo largo de nuestra vida laboral.  También abordé la preconcepción de qué es la vida de un joven de hoy y si se parecerá a la vida económica y demográfica de sus padres.

La realidad es que existen cambios significativos económicos y sociodemográficos que afectan las condiciones de vida futura. Por ejemplo, la edad de matrimonio, la propensión al divorcio y la esperanza de vida generan cambios radicales en las perspectivas de futuro para los hoy jóvenes.

También enfrentarán circunstancias diferentes en los entornos económicos del país y del mundo. Los bajos índices de crecimiento de México en las últimas décadas, sumados a los factores de incertidumbre nacional entre amigos, son aspectos que incidirán en las características de los empleos y las remuneraciones que reciben en el futuro. Y ello a su vez afecta su capacidad para independizarse del hogar familiar y sus expectativas de conformar un patrimonio en su edad adulta.

Otro mito se refiere al hecho de pensar que el éxito profesional dependerá específicamente del nivel de esfuerzo que se realiza lo largo de la vida laboral.

La realidad es que hoy, y con mayor razón en el futuro, el éxito dependerá mucho más de la capacidad de generar valor y obtener resultados concretos en la vida profesional, más que del esfuerzo empleado para obtenerlo. Y si bien sí existe una correlación entre el nivel de resultado y el nivel de esfuerzo, es frecuente hoy observar que, ante una mala planeación, se tienen trabajos que requieren mucho esfuerzo y que contribuyan poco la generación de bienestar económico.

Conversé también con los jóvenes acerca de que existe un conjunto de factores que si bien tendrá una relevancia importante en su futuro profesional, no es controlable. La evolución futura de la economía nacional y la internacional, nuevas tendencias mundiales en temas como el cambio climático, las transformaciones que afectan la naturaleza y calidad de los empleos, como la inteligencia artificial y otros fenómenos de la llamada Cuarta Revolución Industrial son todos factores muy importantes.

Simultáneamente, existen factores que sí son más controlables por los jóvenes y sus familias. Cuántos años estudian y si tienen o no educación universitaria o posgrado; el área de estudio que escojan (dadas las enormes diferencias que existen en términos de remuneración económica para ciertas áreas de conocimiento), por ejemplo; esto último, dada la enorme relevancia laboral y económica que adoptan hoy y en el futuro las áreas relacionadas con ciencia, tecnología, ingenierías y matemáticas.

Asimismo, reiteré la importancia que para su futuro tiene la formación de hábitos adecuados en materia financiera, por ejemplo, en temas de ahorro y endeudamiento, así como en decisiones relativas a la salud.

Finalmente, enfaticé la necesidad de reforzar las hoy denominadas habilidades suaves, que en un entorno de automatización de muchas áreas de la actividad económica, se vuelven extraordinariamente relevantes para la vida profesional. La capacidad autocrítica, la capacidad de análisis y la capacidad de interactuar en equipos de trabajo son predictores de éxito profesional futuro.

Entendiendo que existen muchos factores del entorno que no controlamos, resulta fundamental planear, decidir y actuar sobre los factores que sí se controlan, para incrementar las posibilidades de lograr un crecimiento profesional que contribuye al bienestar financiero personal futuro.

El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en Economía Conductual y profesor en la Facultad de Economía de la UNAM. CEO de Fibra Educa y presidente del Consejo para el Fomento de Fondo de Ahorro Educativo de Mexicana de Becas.

Síguelo en Twitter: @martinezsolares

Raúl Martínez Solares

CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo

Economía Conductual

El autor es politólogo, mercadólogo, financiero, especialista en economía conductual y profesor de la Facultad de Economía de la UNAM. CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo.

Síguelo en Twitter: @martinezsolares