Aclaración pertinente: esta lista no se restringe a los libros publicados en 2014, ni pretende destacar entre ellos a los mejores. Para hacer ese tipo de listas tendría uno que leerlo todo, tener una opinión a prueba de fallas y un sentido de la objetividad literaria al cual no pretendo aspirar. Por cuestión de espacio, la lista se publicará en dos partes, en semanas consecutivas, esta es la primera parte.

1. Profecía de Sandro Veronessi (Anagrama)

Veronessi, una de las voces imprescindibles de la literatura italiana contemporánea, nos entrega un libro con tres relatos. El titular es un texto de carácter autobiográfico donde relata su experiencia haciéndose cargo de su padre mientras éste enfrenta una enfermedad terminal. Más que una crónica descarnada, Veronessi elige un recurso estilístico genial: narrarlo como si le hubiera sido dicho, en tercera persona, por un clarividente. Uno con la capacidad de mirar dentro del alma de Veronessi y también de la nuestra. El recurso dota la tragedia de una inevitabilidad devastadora, quizá la única manera de hacer justicia a lo que significó para él la experiencia. El hilo conductor de los relatos es la relación filial padre–hijo, explorando además del amor incondicional, otras dos caras de la relación: el paso generacional de deudas morales impostergables y una perturbadora relación disfuncional que ahonda en la imposibilidad de satisfacer las expectativas del otro.

2. A delicate truth de John Le Carré (Viking) - en español Una verdad delicada (Plaza & Janés)

En su nueva faceta, el autor que puso la novela de espionaje en los altares de la mejor literatura británica, centra su mirada en la intrusión de los contratistas privados, el outsourcing de los operativos de inteligencia y la debacle ética implícita para el gobierno de su país. Un operativo en Gibraltar sale mal y un pelele es nombrado héroe. Detrás del estilo elegante, humor sardónico y prosa impecable de Le Carré hay una suerte de radicalismo moral, una visión descarnada del poder político y económico, y su estructura construida de pequeñas ambiciones y miserias.

3. El ángel caído de Boris Akunin (Salamandra / Quinteto)

La primera novela en la afortunada serie de Erast Fandorin puso en el mapa al escritor ruso. A medio camino entre el misterio policíaco, el thriller político y la novela de aventuras decimonónica, su prosa logra un equilibrio insólito. Nunca se percibe una voz narrativa contemporánea impostando un estilo en busca de verosimilitud. Tampoco el recurso de las estructuras previsibles o el turismo histórico literario, Leer El ángel caído es como descubrir un manuscrito clásico extraviado. Una lectura divertidísima, con humor delicioso que nos deja completamente expuestos para un final que se nos quedará en la memoria por mucho, mucho tiempo.

4. Blood will out de Walter Kirn (Liverlight)

Etiquetado como el nuevo A Sangre Fría, y aplaudido por críticos y escritores como Ellroy, el libro de Kirn es al mismo tiempo más y menos que el gran clásico. Kirn nos cuenta la historia de su amistad con Clark Rockefeller, un tipo que parece salido de la prosa de Patricia Highsmith. En lugar de pretender la exploración del alma vacía de su sujeto, hace algo más riesgoso, cuenta el vacío de la propia, sus inseguridades, problemas sentimentales, creativos y adicciones, entreverados con las veces en que fue topándose con Clark y cómo fue envuelto en sus mentiras. Más que una crónica de nota roja, Kirn consigue acercarse, hasta donde resulta posible, a una de las personalidades antisociales más extrañas y fascinantes de los años recientes. Un estafador, manipulador y mentiroso que fue capaz de salirse con la suya por tres décadas.

5. Gone Girl de Gillian Flynn (Broadway) - en español Perdida (Mondadori)

La tercera novela de Flynn es un tratado perturbador sobre una guerra doméstica. Abraza todos los lugares comunes de la narrativa del matrimonio contemporáneo pero sólo lo hace para exhibir nuestras propias expectativas y construir misterio de lo que realmente sucedió la mañana del quinto aniversario de sus protagonistas. Narrada en capítulos alternos por Nick y Amy, la reconstrucción estilo él dijo-ella dijo, va paralela a la desaparición de Amy y va perfilando a Nick, ante la policía, la opinión pública y nuestros ojos, como el responsable. Lo más inquietante del libro de Flynn es que la historia de amor se convierte en un escenario retorcido mucho antes de que nos demos cuenta que los narradores son poco confiables y que cualquier intento del lector por identificarse con ellos nos llevará a poner un espejo en las partes más oscuras de nuestra propia alma.

@rgarciamainou