A partir de las decisiones del presidente Donald Trump de sesianr a líderes importantes de Irán, se generalizó la sorpresa y repulsa del mundo islámico hacia Estados Unidos, pero particularmente hacia Trump.

Los iraníes ya le pusieron precio a su cabeza: 80 millones de dolares. Se mueve el avispero árabe y hay represalias como mensaje de rechazo.

El miedo crece en el mundo porque en todos los países importantes hay población musulmana, de donde salió mucha carne da cañón para los ejércitos del autonombrado Estado Islámico (ISIS) una organización terrorista.

El peligro real no sólo es Irán, país agredido, sino de sus aliados y de actores que no son Estados.

Es lamentable que el Acuerdo nuclear de 6 países (EU, Rusia, China, Alemania, Francia y el Reino Unido) con el gobierno de Irán, que tuvo la iniciativa del gobierno de Obama, Trump lo haya cancelado. A pesar de ello los demás países continuaron manteniéndolo.

Ahora, ante la agresión norteamericana el gobierno iraní decido eliminarlo. Era una iniciativa importante para la región y definitivamente para la paz mundial.

Ante el conflicto actual, Rusia que lucha por un status global y contra cualquier forma de cambio de régimen, puede ser la mano mediadora, debido a la alianza que Rusia tiene con Irán y a las excelentes relaciones Trump-Putin.

Hay un antecedente que si se repite solucionaría la problemática actual. Recordemos que EU atacó instalaciones sirias hace unos años. Por mediación de Putin , aliado de Bachar el Asad, EU se retiro de Siria abandonando a los kurdos,sus aliados en la guerra contra el ISIS. Después los kurdos padecieron las agresiones de Turquía que se opone a las ambiciones nacionales de los kurdos. Como despedida a los soldados norteamericanos, los kurdos les tiraron fétidos líquidos y carne podrida.

Trump amenazó con destruir sitios históricos y culturales de Irán. Es lo mismo que hizo el ISIS con la arqueología como daño colateral. Recordemos la barbarie del califato al derruir los grandes tesoros de Siria.

Hay de todo en el conflicto medio oriental. El Islam no es un problema en los países árabes y musulmanes como se cree en el estereotipo occidental. Tampoco es la solución como predican los “Hermanos Musulmanes”.

En la economía, se asumió el neoliberalismo, mismo que como en todo el mundo beneficio a las minorías políticas y empresariales dominantes. Socialmente hay falta de pan y libertad.

EU con Bush dijo que iba a llevar la democracia al Medio Oriente con tanques, aviones y misiles. Fracasó. Irak fue la última aventura imperial de la potencia que pretende ser la única. Hoy el poderío norteamericano se pone en cuestión.

Ahora la fuerza de los países árabes es su juventud. Un 60% de la población tiene menos de 30 años. Y las nuevas generaciones no soportan el trato humillante que los gobernantes tienen con sus pueblos. Quieren ser ciudadanos. Ahí está el germen de nuevas sociedades. Los jóvenes ahora usan pantalones vaqueros, tienen móviles portátiles, usan redes sociales de Internet.

Independientemente de los efectos negativos que tiene en el corto plazo el forcejeo iraní, se puede desencadenar una maraña de conflictos en los tres países que buscan el predominio regional: Irán, Turquía y Arabia Saudita.

En relación con México, Luis Miguel González escribió el pasado 8 de Enero un articulo interesante. Dice, por ejemplo: “En el plano geopolítico, el nuevo escenario incrementara la presión de Estados Unidos hacia México, y, quizá, obligue al gobierno de AMLO a tomar una posición mas dura frente a Venezuela, porque el gobierno de Maduro tiene una “amistad” con el gobierno de Irán” .

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Sergio Mota Marín

Economista

Economía y Sociedad

Escritor y licenciado en economía, egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México. De 1984 a 1990 fue embajador de México ante el Reino de Dinamarca, donde se le condecoró con la orden Dannebrog.