Es evidente que en el último año cuatro meses, México consiguió sustituir la visión de inseguridad que le precedía en el exterior, por la de un país reformista capaz de atraer el interés de los inversionistas en medio de la volatilidad.

Ha sido México ejemplo en medio de la incertidumbre, por parte del Banco Mundial, la OCDE y analistas financieros, para evidenciar que en el contexto de incertidumbre mundial por el cambio en la oferta de liquidez de parte de la FED, son las reformas lo que podría permitir a México transitar por aguas turbulentas .

Pero algo que también han exaltado los mismos analistas y organismos internacionales es que la transparencia de la información es el fundamento para que los inversionistas se sientan con la certidumbre suficiente para mantenerse en el mercado.

Y la situación por la que atraviesa Michoacán, está poniendo de relieve que no basta con mantener finanzas públicas sanas, o la misma agenda de reformas constitucionales sin precedentes de los últimos 20 años, para garantizar que hay un ambiente de estabilidad política y gobernabilidad. Factores determinantes también para atraer Inversión Productiva.

Factura económica

El año pasado, tuve la oportunidad de entrevistar a Hasan Tuluy, vicepresidente del Banco Mundial para América Latina, quien me explicó que ellos dan por bueno el costo de la inseguridad que calculó en su momento JP Morgan, de 1.5 puntos del PIB. Me dijo que a esa factura, habría que agregarle el impacto de los brazos caídos, por los jóvenes que se han integrado a las actividades ilícitas, el costo de distraer presupuesto público y privado para garantizarse seguridad.

Por ello, la suma me dijo, tendría que ser superior al 1.5% del PIB. En Centroamérica, recordó, está por arriba del 7% del Producto.

No hay, me parece a mí, un diagnóstico profundo y estadístico oficial, al menos público, que muestre el verdadero impacto que ha tenido la inseguridad en el mercado mexicano. Y creo que este hoyo negro de información, no puede seguir alimentándose, si el interés es mantener el atractivo de los inversionistas para apuntalar el crecimiento de la economía y la generación de empleos.

Señores, el sol no se puede tapar con un dedo. Mil reformas constitucionales no pueden desviar la mirada de los inversionistas de una evidencia clara e irrefutable. Hoy es Michoacán ¿Y mañana?