En castellano hay varias palabras (entre ellas: capital, capitel, capitán), cuyo origen es el mismo: cabeza. El capitán es quien encabeza una tropa o capitanea un grupo (equipo deportivo, conjunto de camareros, etcétera). Capitanear es conducir, dirigir, guiar, liderar.

Capitanes es una columna del diario Reforma. En el año 2009, América Economía publicó un artículo con el título: Capitanes contra marea: cuando todo parece estar en contra, un buen jefe se vuelve fundamental para las organizaciones . En el año 2001, Enrique Krauze tituló Los capitanes de la industria a un videocasete. En el año 1996, se divulgó en la International Review for the Sociology of Sport un análisis de los capitanes en los equipos de rugby en Nueva Zelanda. En 1976, un libro de José Fuentes Mares se llamó: Monterrey: una ciudad creadora y sus capitanes.

Recientemente, LID Editorial Mexicana dio a conocer una obra de Luis Villarejo Alonso, Capitanes, la cual tiene prólogos de Andrés Guardado y Vicente del Bosque. En España se presentó en mayo pasado; en aquel país, en lugar del mexicano Guardado, participó Fernando Hierro.

Villarejo es periodista y fue Director de Información del Real Madrid. En su libro se analiza la figura y el papel del capitán en un equipo de futbol. El autor reflexiona acerca de su función como líder y aglutinador de voluntades. El papel del capitán se ilustra mediante anécdotas y entrevistas: Javier Aguirre (capítulo 5), Radomir Antic, Emilio Butragueño, Fabio Capello, Cesc Fábregas, Diego Forlán, Raúl González, Fernando Torres, entre algunas otras.

David Belenger, capitán del equipo Getafe, dice: Un líder es una persona que intenta mejorar al grupo. No creo en la figura del líder único. No funciona. […] Un grupo debe aglutinar, aplicar sintonía, aun sin ser amigos porque en este entorno no hace falta la amistad .

Delenger continúa diciendo: Las razones para crear ese vínculo pueden ser de lo más variopinto […] Y como en cualquier otro ámbito de la vida, hay personas con las que convives, pero a las que soportas difícilmente, tal y como le pasa a mucha gente en sus empresas o lugares de trabajo. Pero en el futbol tu obligación es buscar la manera de que esa discrepancia no afecte a la convivencia ni al éxito del equipo.

En una empresa o el medio laboral, sin embargo, quizá es más fácil cortar por lo sano una relación o, cuando menos, evitarla. En un equipo de futbol, lo anterior simple y sencillamente no puede ocurrir porque cualquier grieta tiene una trascendencia mayor y perjudica a los intereses generales del club , indica.

Vicente del Bosque, técnico de la Selección Española, afirma por su parte: No hay ningún entrenador que desempeñe un liderazgo ideal, así como tampoco hay un perfil único o una manera común de entrenar. Hay gente que, por su carácter, es más o menos autoritaria.

Pero sí puede hacer -continúa Del Bosque- que en ciertos ámbitos del futbol no se entienda bien que un técnico hable con sus jugadores […] No pasa nada ni se pierde autoridad con esto. En la vida ser taxativo puede ser muy perjudicial. Cada persona tiene su estilo, su manera de ver la vida. Y en el plano deportivo pasa igual. A mí no me importa preguntarle a Andrés Iniesta, por ejemplo, dónde se siente más a gusto en el campo, dónde juega con más libertad. […] Luego tú decides, pero ya tienes los detalles. La imposición del rigor sin estudio no entra en mi código del futbol .

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