Le llaman el perro antisistema, el defensor de los derechos humanos. Se trata de Lukanicos , un can que cobró fama en Internet gracias a que ha aparecido en prácticamente todas las manifestaciones en Grecia.

Más allá del dato curioso de encontrar al mejor amigo del hombre desafiando a las autoridades –no le teme a la policía, ni al gas lacrimógeno-- se trata de un fenómeno digital que demuestra, una vez más, el poder de las redes sociales por encima de los medios tradicionales.

¿Facebook? ¡Claro! ¿Twitter? ¡Por supuesto! Y mención en todo tipo de blogs, sitios web y reseñas de periódicos de todo el mundo. Al viernes 21 de mayo, la palabra Lukanicos fue una de las más buscadas en Google.

Cierto, habrá quien a estas alturas considere que no sabe nada de esta noticia y asegure que le importa poco rastrearla.

Es el fenómeno de las comunidades: un pequeño grupo se interesa por un tema, lo difunde tanto como puede, lo explota unos cuantos días o semanas y después lo olvida. El tema en cuestión quizás no es lo importante, sino el poder de convocatoria para reunir a interesados en todo el mundo.

Así es Lukanicos. ¿Cómo habrá iniciado esta historia? Quizás un grupo de ciudadanos en Grecia empezó a detectar al perro en las noticias y a encontrarlo en las fotos de las manifestaciones.

Después, quizás otros espontáneos empezaron a postearlas en redes sociales, subir videos a YouTube y mencionarlo en Twitter, al grado que en menos de una semana, 15,000 personas –según el dato de un diario británico pudieron estar siguiendo las actividades del perro activista por Facebook.

No puedo evitar pensar en el poder de convocatoria que pueden tener muchas cosas como éstas, que suelen ser más llamativas que una crisis económica o la desaparición de un político de élite.

En España, por ejemplo, ya se busca una mascota que al igual que este perro callejero, represente al pueblo en las próximas manifestaciones. Lo mismo sucede en Venezuela.

¿Cuánto durará la fiebre por Lukanicos? Seguramente poco. Ya vendrán en las próximas semanas ideas nuevas que darán pie a crear nuevas comunidades.

Estoy tentada a creer que al igual como sucedió con las historias del Chupacabras en México (en la crisis económica de 1995) Lukanicos surgió como una simple cortina de humo.

Cierto o no, en Internet ha demostrado que los medios tradicionales, que siguen creyendo que las verdaderas historias están en las Cámaras de Diputados y Senadores, en las conferencias de prensa y en las declaraciones de personajes famosos, olvidan que en historias como la tragedia Griega, un perro como éste sí pueden dar mucho más de qué hablar.

P.D. Perdida en otras historias, yo jamás hubiera dado con Lukanicos de no ser por David Ríos, un lector de este blog que me hizo saber que después de saber de las anécdotas del can activista, su perro "Foster" quedaba como un burgués. ¡Gracias!

¿Quiere seguir a Lukanicos?

- En Facebook, se pueden rastrear dos cuentas en español: Lukanicos el perro manifestante de Grecia y Lukanicos el perro manifestante y antisistema de Grecia . En inglés, se puede buscar como "Riot Dog".

- En Twitter puede buscarlo en @lukanikos, #kanellos, #happydog y #lukanikos.