La noticia es que existe una posibilidad de que Mexlub -la empresa híbrida en la que son socios Impulsora Jalisciense, de Salvador Martínez, y Pemex- alcance un acuerdo que marcaría el inicio de una nueva era para la controvertida empresa.

La intención es llegar a un acuerdo de buena voluntad entre las partes para dejar atrás los litigios y comenzar una etapa, que permita darle valor agregado a Mexlub.

La expectativa es que se generen escenarios de corto y mediano plazos en los que la premisa sea ganar-ganar para ambas partes: Impulsora Jalisciense y Pemex Refinación.

Para lograrlo, también es importante desmitificar las historias que se han contado en torno de Mexlub.

Alrededor de la empresa híbrida -porque tiene capital privado y de la paraestatal- se han tejido toda clase de leyendas; casi todas fantasiosas y con pocos elementos que estén apegados a la realidad.

Como le he comentado en este espacio Alma Rosa Moreno -quien tiene una larga trayectoria en el sector público y es reconocida por su alto nivel profesional y reputación intachable- realizó un trabajo de investigación documental para determinar cuál es la situación real de Mexlub.

La que fuera calificada en su tiempo como la Fiscal de Hierro no hizo una auditoría -su profesión no es de contadora pública, sino de economista-, en cambio realizó un trabajo de investigación y reunión de la información financiera y contable de Mexlub.

Ya está listo ese trabajo y ahora se tiene que dictaminar para posteriormente solicitar al Consejo de Administración de la paraestatal su autorización para comenzar a negociar con su contraparte.

El momento para la negociación es muy oportuno porque sólo quedan dos años para que fenezca el plazo estipulado para la sociedad entre Pemex Refinación e Impulsora Jaliscience.

Aunque los contratos tienen una cláusula en la que prevén la posibilidad de una prórroga por cinco años, si la administración no registra pérdidas por dos años consecutivos y, a la fecha, no lo ha hecho.

Al mismo tiempo el cambio de tecnología en los vehículos está reduciendo el consumo de aceites y lubricantes, por lo que Mexlub tiene que modificar su plan de negocios.

Hay incentivos para ambas partes, para poder alcanzar un acuerdo.

En contra de lo que muchos piensan y otros han pretendido hacer creer, Mexlub no es una megaempresa con elevadas utilidades. Mexlub vende alrededor de 2,000 millones de pesos y tiene utilidades anuales de entre 100 millones y 120 millones.

El valor actual de la empresa asciende a alrededor de 1,500 millones de pesos y la sociedad entre Impulsora Jalisciense y Pemex Refinación es de 51-49 por ciento.

Pemex no es el socio mayoritario, sino minoritario, y Mexlub sí lo es.

La empresa sí registró un año con elevadísimas pérdidas que llegaron a rondar los 1,200 millones de pesos.

Sin embargo, con el tiempo y en virtud de la vuelta que logró en un juicio con Banorte, Mexlub obtuvo 250 millones de pesos, que de inmediato se convirtieron en activos de la empresa híbrida.

Otra asignatura pendiente de Mexlub es la resolución de la comisión antimonopolios, que preside Eduardo Pérez Motta, para que se abra a la competencia el negocio en las gasolineras.

Tal resolución no se ha podido aplicar porque Impulsora Jalisciense ha defendido sus derechos de exclusividad por los que pagó originalmente alrededor de 500 millones de pesos.

La CFC no tarda en emitir otra resolución sobre el tema y es otro elemento de presión para la negociación.

Mexlub está en una disyuntiva en la que o continúa por el largo e infructuoso camino de los litigios o llega a un acuerdo de buena fe, que permitiría, en el mejor de los casos, incluso colocar a la empresa en el mercado bursátil.

En breve habrá noticias al respecto.

Cordero reta a Peña Nieto

Finalmente prendió la estrategia de Ernesto Cordero para atraer al terreno económico a su principal adversario en la contienda por la silla presidencial, Enrique Peña Nieto.

El Secretario de Hacienda ya había lanzado un primer dardo en el mismo sentido y con el mismo contenido económico durante la última Convención de los Banqueros. Cordero aprovecha la respuesta de Peña Nieto para retarlo a un debate en el terreno económico.

CUENTOS VERAS

Que urge que el Senado de la República apruebe en este periodo ordinario de sesiones el Acuerdo de Integración Comercial Perú-México, que debería firmarse antes de que tome posesión el presidente electo Ollanta Humala para evitar cualquier sorpresa y garantizar la protección de los capitales de los inversionistas mexicanos que a la fecha ascienden a 11,000 millones de dólares. Allá están invertidos importantes grupos empresariales como Grupo México, que ha sido afectado por la incertidumbre del relevo presidencial. ¡Cuidado!