México enfrenta dos disputas comerciales con Estados Unidos relacionadas con las exportaciones e importaciones de pollo y atún.

En ambos casos está clara la posición proteccionista de Estados Unidos.

Los dos diferendos tienen una antigüedad que rebasa los tres lustros.

Todo ese tiempo, el vecino país del norte se ha opuesto a abrir su mercado a México.

El gobierno mexicano, en los dos asuntos, ha optado por el largo y sinuoso camino de la vía legal internacional.

En el caso del atún, México acaba de lograr un fallo preliminar favorable y el gobierno estadounidense ya anunció que lo impugnará.

Y en el tema del pollo, el gobierno mexicano acaba de emitir un fallo preliminar que declara que las importaciones de esta ave de origen estadounidense se realizan con dumping –es decir, a precios más bajos de sus costos de producción– y provocan perjuicio a la cadena industrial nacional.

Sin embargo, en aras de obtener un acuerdo que permita un mercado regional integral, el gobierno mexicano decidió no aplicar cuotas compensatorias, aunque mantiene el curso de la investigación y se reserva el derecho a ratificar el fallo y la aplicación de las sanciones económicas.

México ha sido muy institucional y, en todos los casos de disputas comerciales, se ha acogido a las normas e instituciones internacionales y ha esperado con paciencia extraordinaria.

Transporte y carrusel de represalias

Tal y como ocurrió con el caso del transporte, que también tenía que haber entrado en vigor con el Tratado de Libre Comercio en el año 1994.

Aunque en éste hubo una variable.

Durante esta administración, la Secretaría de Economía -que encabeza Bruno Ferrari- decidió aplicar severas medidas de represalia en carrusel en contra de diferentes exportaciones estadounidenses a México por no cumplir con el acuerdo de transporte. La estrategia la aplicó el gobierno mexicano en el 2009 y obligó al gobierno de Barack Obama a revisar el caso y, finalmente, se inició la apertura en materia de transporte.

Sin hacer a un lado ni a las instituciones ni a las leyes internacionales, México aplicó las medidas de represalia en carrusel, previstas en la legislación comercial internacional.

Y resultó exitosa la medida.

Todos los casos son diferentes y tienen sus características particulares y todos son complicados.

Pollo, dumping y sanciones pendientes

En el caso del pollo la Secretaría de Economía determinó que la pierna y muslo de pollo de origen estadounidense se vende en México por debajo de sus costos de producción y que esto daña gravemente a la industria avícola nacional.

Las empresas que solicitaron a la Secretaría de Economía la investigación correspondiente (Bachoco, Buenaventura y PATSA) demostraron la existencia de dumping en la importación a México de pierna y muslo de pollo proveniente de Estados Unidos.

La Unidad de Prácticas Comerciales Internacionales (UPCI) encontró que sí existen ventas de pierna y muslo provenientes de Estados Unidos debajo de costos de producción y en todos los casos concluyó que existen márgenes de dumping de 62.90 a 129.77 por ciento.

El gobierno mexicano determinó la existencia de daño a la industria avícola nacional y que éste fue causado por las importaciones en condiciones de dumping.

No obstante, el gobierno mexicano decidió no aplicar las cuotas compensatorias correspondientes y privilegió la posibilidad de llegar a un acuerdo mediante el cual los exportadores de EU proponen resolver dos problemas para la industria nacional:

1.- Se comprometen a no exportar en condiciones desleales y a no afectar a la industria mexicana.

2.- Apoyarán con la creación de un fondo que permita financiar programas dirigidos a resolver el problema del acceso del producto mexicano a EU, hasta ahora prohibido, y la creación de un verdadero mercado de la región del TLCAN, entre otros puntos. El jefe de la UPCI, Víctor Manuel Aguilar Pérez, pronostica que en dos semanas podrían definirse las bases del acuerdo para el mercado estadounidense del pollo, aunque advierte que la investigación prosigue y la resolución definitiva se emitiría el próximo mes de agosto.

Atún, triunfo e impugnación

En el caso del atún, México recibió un triunfo legal y el gobierno de Estados Unidos presentó su apelación al fallo de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

La Conapesca anunció que el gobierno federal continuará con la defensa de su industria atunera hasta lograr revertir en forma definitiva esta barrera comercial impuesta por Estados Unidos al atún mexicano, lo cual podría ocurrir en el primer semestre del presente año, cuando la OMC emita su resolución final, acatable e inapelable.

La Conapesca afirma que el fallo en favor de México demuestra que la etiqueta Dolphin Safe que impone Estados Unidos avala métodos de pesca depredatorios, mientras que empleado por la flota atunera mexicana cumple con los más altos estándares internacionales para la protección de los delfines, reduciendo a niveles de casi 0% la mortandad de estos mamíferos marinos.

México se defenderá, pero ha sido y sigue siendo víctima del proteccionismo de EU.

CUENTOS VERAS

La guerra cibernética provocada por las iniciativas de ley es SOPA y PIPA obligará al mundo a un cambio radical en el modelo de negocio de las industrias fonográfica y cinematográfica. Al tiempo.

Twitter: @marco_mares