México está en un momento de enorme oportunidad para cambiar radicalmente su situación económica; para pasar de la consolidación de la estabilidad macro a un crecimiento alto y sostenido que permita alcanzar una mayor igualdad entre los mexicanos.

Ésa es la conclusión que podría darse de los discursos pronunciados en el acto inaugural del Foro 2013 de ayer.

El optimismo prácticamente desbordó en todos y cada uno de los discursos de los representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), del Banco Mundial (BM), de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Con mayor o menor énfasis, todos coincidieron en la ventana de oportunidad que se está abriendo para México.

Desde el presidente del BID, Luis Alberto Moreno; el vicepresidente del Banco Mundial, Hasan Tuluy; la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena; hasta el secretario general de la OCDE, José Angel Gurría –mexicanos, estos dos últimos-, indicaron las ventajas y desafíos que tiene enfrente México.

Y, al mismo tiempo, ofrecieron todas las herramientas de esos organismos para apoyar a México en la consecución de su agenda de políticas públicas y reformas estructurales.

Todos y cada uno de ellos, con su propio estilo y tono, dijeron que México vive hoy un momento singular por las expectativas que ha generado el nuevo gobierno, encabezado por Enrique Peña Nieto, y las acciones que ha tomado, en particular el Pacto por México.

Todos elogiaron el Pacto por México y lo mencionaron como un mecanismo de concertación política que puede ser la piedra angular del cambio económico de México.

México, motor de crecimiento regional

El tono de los discursos tuvo un ritmo de optimismo creciente, pero también fue creciente la agudeza de los señalamientos y el énfasis de la urgencia por alcanzar la aprobación de las reformas estructurales y la orientación que debiera dársele al crecimiento para hacerlo más equitativo.

Moreno comentó que esta puede ser la década de la transformación de México y se pronunció porque México transite hacia un crecimiento incluyente. Junto con Brasil, dijo el Presidente del BID, México incluye en lo que pase en el continente Latinoamericano.

Por su parte el vicepresidente del Banco Mundial, Hasan Tuluy dijo literalmente: Confío en el liderazgo de la nueva administración de Enrique Peña Nieto.

Y pronosticó que, a partir de este año, México puede convertirse en el nuevo motor de crecimiento regional. También recomendó que se aumente la inclusión y profundidad financiera.

Acabar con la fábrica de la desigualdad: Cepal

Alicia Bárcena fue todavía más puntal al plantear que el paradigma tiene que ser crecer para igualar.

Advirtió que el crecimiento económico de México ha sido modesto y volátil.

En las últimas dos décadas México ha tenido un crecimiento promedio anual inferior al promedio de América Latina; México, 2.9% y la región, alrededor de 3.2 por ciento.

A pesar del TLC, sigue habiendo una notable brecha entre los ingresos de los mexicanos y los estadounidenses, advirtió e indicó que sólo un pequeño grupo de empresas impulsan el crecimiento de las exportaciones y que el creciente nivel de ventas al exterior no ha impulsado el crecimiento del PIB.

México, propuso Bárcena, debe acabar con la fábrica de desigualdad basada en el dualismo productivo de unas pocas empresas con la mejor tecnología que compite en los mercados globales y la mayoría de empresas que producen con escasa tecnología y la mayor parte de los trabajadores.

Una de las mayores paradojas del actual modelo mexicano es que la poca vinculación del crecimiento exportador de las últimas dos décadas (más de 10% anual) con el promedio de crecimiento económico en este periodo que es tres veces menor.

Se pronunció por la aplicación de una política industrial que se perdió en el camino y es clave para un cambio estructural virtuoso.

Enfrentar poderes fácticos, ?pide OCDE

En su oportunidad, José Ángel Gurría se pronunció en favor de que el Estado mexicano enfrente los poderes fácticos.

Advirtió que México enfrenta a los intereses creados, a los poderes fácticos que aun habiendo perdido la batalla legislativa o regulatoria, se atrincheran y utilizan todos los recursos posibles para evitar, diferir o diluir el impacto de las reformas con el fin de preservar sus intereses y privilegios. Recordó que las ambiciosas reformas del 2011 a la ley de competencia pusieron a México a la altura de las mejores prácticas internacionales en materia de investigación y sanción de prácticas monopólicas, pero sigue pendiente la tarea de asegurar una instrumentación eficaz de las reformas, así como evitar un debilitamiento de las instituciones encargadas de aplicar la ley.

En el Foro 2013, se advirtieron expectativas positivas pero también se definieron los retos y desafíos pendientes.

CUENTOS VERAS

Con la compra de Afore Bancomer, Afore XXI-Banorte se convierte de facto en la más grande administradora de fondos para el retiro de México en manos de inversionistas mexicanos.

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