La orden presidencial de que el regulador sanitario autorice en automático y sin la mínima revisión cualquier medicamento del exterior que llegue mediante la compra UNOPS, es sencillamente pedirle al organismo que se corte un brazo.

La medida le impide a Cofepris ejercer su máxima encomienda de proteger contra riesgos sanitarios e implicará una serie de consecuencias que hasta ahora tal parece no han sido dimensionadas. Y quedan abiertas infinidad de preguntas sobre cómo le harán IMSS, ISSSTE y demás instituciones para el manejo y prescripción de esos medicamentos extranjeros que entren al país sin revisión ni garantía de que funcionarán en mexicanos.

Si se tratara de teléfonos o lámparas, la consecuencia de que no funcionen adecuadamente sería asumir un costo económico porque se echaría el dinero a la basura. Pero aquí hablamos de fármacos que recibirán autorización automática en 5 días.

Es un paso nunca dado por economía alguna que se precie de proteger los riesgos sanitarios de su población. Sucede en países pequeños que no han tenido condiciones para construir su regulación sanitaria, pero en México el regulador sanitario va para 20 años de vida y fue avalado como agencia de referencia por la OPS. Todo eso se está echando por la borda.

Según sabemos, los dictaminadores de Cofepris ya tienen la instrucción de aprobar toda solicitud de registro del extranjero sin revisar; sólo checarán documentación y lo darán por autorizado. El problema de otorgarlo en 5 días es problemático incluso técnicamente. Es tal la premura conque se está haciendo todo, nos explica la abogada experta en regulación sanitaria Cristina Viruega, que no abrirán un proceso específico sino que se hará bajo el mismo andamiaje de los acuerdos de equivalencia conformados por la administración de Mikel Arriola en 2014.

Fueen ese año cuando México firmó convenios de equivalencia con agencias reguladoras de Japón, Canadá, Australia y Estados Unidos. Para entonces se crearon homoclaves específicas de estos registros y eran los más ágiles porque habiendo sido otorgados por los reguladores más exigentes, México las avalaba en un plazo de 30 días; ahora esa vía fast-track se reduce a 5 días usando misma homoclave y formatos y avalando a agencias que no sabemos de su nivel de exigencia. Ello, como nos lo hace ver Gustavo Oláiz, excomisionado de Autorización Sanitaria, para los dictaminadores de Cofepris implicará no sólo un trabajo intensivo sino el riesgo de incurrir en ilegalidad con probables futuras sanciones en su contra.

Será responsabilidad de los funcionarios que firmarán. Hay que decir que cada paso de estos procesos de productos tan delicados como los medicamentos deben ser auditables, tener sus registros y candados y por norma debe quedar evidencia paso por paso de lo que se hizo y se avaló en cada autorización.

Es algo elemental ante posibles problemas de algún medicamento en el futuro que ante cualquier mínima alteración puede representar daños a la salud de los mexicanos. Por ello la lógica de los reguladores sanitarios en cada país es que se sienten más seguros trabajando con productores locales porque ante cualquier efecto adverso, problema de seguridad o falta de eficacia en el fármaco aprobado pueden ir y cerrarle la planta u obligar a los dueños a cubrir su falta.

En el caso de México, todo lo contrario. Le damos incentivos impensables a todos los extranjeros y les imponemos barreras y obstáculos a las farmacéuticas con plantas en territorio nacional.

Abundarán las medicinas en idioma asiático

No sabemos qué calidad de medicamentos son los que van a llegar, pero en virtud de que el mayor incentivo de UNOPS es comprar lo más barato dada la orden de su cliente -el gobierno mexicano-, lo más probable es que sean de origen chino, indio y otros países asiáticos los que más lleguen.

En principio, si no les exigen revisión sanitaria, es de esperarse que tampoco les exijan empaques en idioma español. ¿Cómo le harán los médicos para prescribir fármacos cuyas instrucciones vienen en otros idiomas? Ya sucedió con los oncológicos comprados de emergencia a principios de año donde algunos médicos se resistían a dárselos a los pacientes al no entender las advertencias de riesgo.

Facilidades a Silodisa para mantenerse como distribuidora del ISSSTE

Un gran signo de interrogación detonó el ISSSTE con las condiciones a modo que impuso para la licitación de urgencia que está organizando en estos días. Se trata nada menos que para definir quién le hará su gestión de distribución y entrega de medicamentos para los próximos años. Es un contrato sumamente importante por no menos de 1,300 millones de pesos para uno de los prestadores de servicios médicos más grandes del país. Lo que no se entiende es porqué el ISSSTE está haciendo este proceso con gran urgencia pues ya está a punto de vencer el contrato prorrogado con Silodisa que originalmente vencía en junio pasado. De hecho inició el proceso de licitación que debió haber tenido un ganador en mayo, pero se fue aplazando y ahora ya al cuarto para las doce quiere arreglarlo en un fin de semana cuando tuvieron todo el año para preparar una buena licitación ordenada y bien estructurada. Pero no. Y aparte le están poniendo una serie de condicionamiento que los competidores de esta industria no dudan que van muy dirigidos para que gane nuevamente Silodisa, la empresa que viene dando el servicio al ISSSTE desde hace años.

maribel.coronel@eleconomista.mx

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.

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