¿Cómo afectará la coyuntura electoral a la economía en el 2012? Por extrañas razones, se ha convertido en un tema del que se habla poco y se reflexiona menos.

¿Está México más allá del riesgo de una crisis en el 2012? Los pronósticos de crecimiento se mantienen robustos, a pesar del deterioro generalizado del escenario mundial. La recuperación económica de EU ha perdido fuerza.

Europa carga una tonelada de dudas con Grecia y los PIGS. Japón no termina de procesar la crisis que generó el tsunami. Brasil vive la complicación de sostener su milagro sin Lula. China ha llegado al punto en que debe optar entre controlar la inflación o reducir el crecimiento. En este mapa de focos rojos, llama la atención que México aparece como una isla de prosperidad relativa, un lugar donde se dará el crecimiento a pesar de las debilidades de la economía del mundo. ¿Tienen razón los optimistas o, como dice el chiste, les falta un dato para convertirse en pesimistas? Un crecimiento mayor a 3% parecía seguro a fines del primer trimestre del 2011 porque los datos de EU nos ofrecían certidumbre, pero las cosas han cambiado en los últimos 100 días: nuestros vecinos han entrado en The Twilight Zone. La Fed confirmó el final del programa de agresivos estímulos monetarios y esto abona a la incertidumbre. Los mercados lo procesan en forma de atonía, como dejan claro Wall Street, los precios de los inmuebles y el frío constante de las cifras laborales. La recuperación es desesperantemente lenta , reconoce Ben Bernanke mientras crece el número de expertos que anticipan una nueva recaída. Se escuchan los pasos de la terrible W o doble caída.

A México le afecta en demasía lo que pase con la economía estadounidense porque no tiene un mercado interno suficientemente robusto. Dos tercios de nuestro PIB tienen que ver con el comercio con la región TLCAN. Si a EU le da gripe, México tendrá algo más que un catarrito. Quien lo dude, que le pregunte al doctor Carstens. Les puedo garantizar que no contestará igual que en el 2008.

¿Cómo afectará la coyuntura electoral a la economía en el 2012? Por extrañas razones, esto se ha convertido en un tema del que se habla poco y se reflexiona menos. Es como si las experiencias del 2000 y del 2006 hubieran adormecido nuestra capacidad de ejercer un sano escepticismo. Empecemos por decir que el 2012 no será un clon del 2000 y el 2006. Los dos fines de sexenio más recientes contaron con coyuntura internacional económica positiva. México no encontró la concurrencia de crisis global y año político.

A estas alturas está claro que la competencia electoral del 2012 se dará en un contexto complicado desde el punto de vista económico. El contexto internacional no ayudará y, probablemente, la situación interna no será tan despejada como parecía hace tres o cuatro meses. ¿Estamos preparados para entrar en zonas de turbulencias? Más bien todo lo contrario. Los funcionarios del gabinete económico están dedicando una buena parte de su atención a las precampañas. Los políticos de oposición siguen empeñados en mostrar músculo cuando se trata de sumar fuerzas en los temas importantes, incluyendo las reformas estructurales. ¿Qué pasaría si fuera necesario un acuerdo político nacional para hacer frente a una nueva crisis mundial? Preferible no imaginarlo. Por lo pronto, más nos vale mantenernos en alerta. México no está vacunado contra una crisis en el 2012. A mediados del 2008, los pronósticos decían que creceríamos entre 2 y 3% en el 2009. La historia nos dice que cayó más de 7 por ciento.

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