Hasta el último viaje de Felipe Calderón a Estados Unidos esta semana, la estrategia federal era evitar cualquier comparación del grado de violencia y poderío de los cárteles de ambas naciones, sin embargo, en la clásica calderonista en el extranjero volvió a sentar precedentes.

Claro sin sustento ni fundamento. Sólo emitió expresiones. Primero evitó el marasmo fuera de la nación de cualquier interrogante sobre La Marcha Nacional por la Paz, donde Javier Sicilia antepuso al fin de la movilización, la renuncia de Genaro García Luna al frente de la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSPF), como moneda de cambio.

Para hacer ruido’’ con resonancia en México, lanzó en suelo estadounidense primero que enviará otra reforma más para Petróleos Mexicanos (PEMEX) con el fin de convertirse en una Petrobras, empresa de Brasil infanta al lado de la paraestatal azteca, la primera que sí tiene certificación mundial’’ de calidad, no chafa como la nuestra, para modernizarla.

La visión de Calderón en el extranjero siempre es lúcida. La pregunta es por qué aquí no le funciona. Dijo que 70% estaría bajo control privado y 30% estatal, pero con control total del Estado. Hizo ruido, pero los que si recuerdan es que le queda ya nada de tiempo y si no logró eso en la primera reforma mucho menos ahora que le queda un año y medio.

Eso no contando el tiempo que recortarán las pre-elecciones internas partidistas y luego campaña electoral y después los comicios rumbo a los comicios del 2012 que precisamente para cambiar de gobernante.

Ahora se le ocurrió la charada de decir que la violencia en Colombia comenzó en los 80’s y después de 10 años del gobierno de Uribe consiguió disminuir esa violencia. La violencia en México empezó en 2005 espero que en el corto plazo podamos ver un declive. Este ciclo es similar al de Colombia, pero (en México) será más rápido porque actuamos contra los criminales justo a tiempo’’.

Ahí se le barrió la mente. No recordó que la violencia viene desde su antecesor, Vicente Fox, al que acusó de no haber actuado a tiempo. Aunque dejó más de 9,000 ejecutados ese periodo. En el tiempo que lleva Felipe Calderón como jefe del Ejecutivo, la cifra es de más de 40,000 muertos.

De ese monto el 70% se atribuye a muertos y ejecutados por la lucha interna y externa entre bandas rivales. Del 100% un 4% son policías y funcionarios y un 1% de inocentes o víctimas civiles.

Y eso es sólo en ese periodo. Así que ahora México sí se parece a Colombia, pero será el Estado más eficiente que las autoridades de la nación sudamericana, esa que si permitió operar a tropas, agencias y grupos especiales en el combate a los cárteles de la droga, que todavía no termina.

Esto lo dijo cuando la nación se encuentra sumida en horrores de narcofosas, que no son nuevas, y siguen creciendo los números en el municipio de San Fernando, Tamaulipas y Durango. Van casi 400 cuerpos enterrados de las formas más inhumanas. De eso no hay nada.

Alejandro Poiré salió a explotar otro mensaje más a decir lo que ya se conoce. Que muchos de esos cadáveres son resultado de las disputas entre el cártel del Golfo y Los Zetas. ¡Vaya que descubrimiento! Para eso hubiera leído los diarios, escuchado un noticiero o ver televisión.

COMMODATO

Nos cuentan los que saben que hoy viernes en la Secretaría de Gobernación, al frente de Francisco Blake Mora se intentará convencer’’ a organizaciones civiles y no gubernamentales que apoyen el encuentro con el marchista, poeta y provocador de renuncias, Javier Sicilia para un Diálogo Nacional’’.

Pero eso sí. La minuta o programa es que nada contra Genaro García Luna ¡He!

Todo lo demás es negociable, la salida del ingeniero no.