Tal como lo informamos desde ayer por la tarde, Agustín Carstens accedió a quedarse cinco meses más, hasta el 30 de noviembre, al frente del Banco de México, esto a solicitud del Presidente de México, Enrique Peña Nieto.

La información fue confirmada por el instituto central desde ayer mismo, aunque el comunicado oficial llegó esta mañana, a las 8.00 en punto.

Por la madrugada, el Banco de Pagos Internacionales (BIS por su sigla en ingles), emitió un escueto comunicado confirmando que el Directorio Ejecutivo del BIS, aceptó la solicitud del funcionario mexicano para posponer su ingreso al organismo, por dos meses.

Así, detalla el BIS, esperan que inicie sus actividades como Gerente General el 1 de diciembre. Su nombramiento estaba planeado originalmente para iniciar el 1 de octubre de este año.

Además, el BIS precisa que Jaime Caruana accedió a mantenerse al frente del Banco hasta el 30 de noviembre de este año. Es decir, el líder saliente del BIS, accede a prolongar su estancia por segunda vez, en tres meses.

Un vocero que garantiza confianza

En el comunicado de Banxico, dejan claro que Carstens acordó solicitar al BIS que postergar dos meses su incorporación como Gerente General. Y entonces resuena en mis recuerdos la frase recurrente del banquero central, con que respondía a los reporteros y columnistas, cada vez que era cuestionado por dejar Banxico cuando se venía la mayor incertidumbre por el triunfo de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.

El Gobernador es el vocero, la figura más visible de la Junta de Gobierno del Banco de México . Es uno más de los cinco que toman las decisiones en el banco central, afirmaba.

Y si es así, si tan solo es el vocero ¿Por qué la relevancia de solicitar que se quede? Ayer mismo tuve la oportunidad de conversar con analistas de GBM, Casa de Bolsa; Finamex, Casa de Bolsa y Barclays.

Todos me dijeron que es una buena noticia que siga Carstens en Banxico unos meses más, pero descartaron que su sola permanencia pueda incidir en sus expectativas de crecimiento económico e inflación.

El contexto es de deterioro, detalló Guillermo Aboumrad, Director de Estrategias de Mercado en Finamex, Casa de Bolsa. Y tiene que ver con la incertidumbre de los inversionistas ante lo que resultará de la renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte; el deterioro en la confianza de consumidores; el impacto de la depreciación cambiaria en la inflación y el menor crecimiento de la economía.

Buscando figura visible

Los analistas consultados descartaron que esta prolongación de la permanencia de Carstens como figura más visible de la Junta de Gobierno, sea una señal de que no hay funcionarios en México con las aptitudes para sustituirle.

Sin embargo, y esto lo digo yo, la impresión que queda es que ninguno de los candidatos manejados por el mercado como posibles sustitutos, cuenta con un perfil como el de Carstens, bien conocido en el mercado global y con amplia experiencia en manejo de una economía en mares turbulentos.

Abrir la Ley de Banxico

Y entonces, si ninguno de los aspirantes o candidatos a suceder a Carstes, cuenta con la confianza del Presidente de México para estar al frente del banco central en este, el momento más critico de la administración por los embates económicos que vienen de fuera, me pregunto si no será momento para abrir la ley del Banco de México.

Si se requiere alguien con experiencia en la toma de decisiones en momentos de tensión; y bien conocido por los mercados mundiales, valdría la pena quitar los dos candados que tienen al margen de las posibilidades a Alejandro Werner; Guillermo Ortiz y Manuel Sánchez.

De mis Apuntes

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