Todos los años, el mundo de las telecomunicaciones se reúne en Barcelona para participar en el mayor evento del planeta sobre tecnologías inalámbricas. La ciudad catalana se convierte por una semana en la capital de la innovación y de la regulación al recibir representantes de gobierno de todas las latitudes y longitudes del planeta.

Un dato que mucha gente no conoce es la segmentación que tiene el Congreso Mundial Móvil, pues se divide en distintas secciones para de esta manera atender las necesidades de todos sus asistentes. Entre las distintas áreas se puede nombrar la exhibición donde las distintas empresas participantes muestran su mejor cara ante los millares de visitantes que llegan a la feria.

De esta manera, se pueden ir a ver prototipos de autos conectados, antenas inteligentes o simples teléfonos de nueva generación disponibilidad para hacerles la vida más fácil a los ciudadanos. Otra área de este evento se da en la sala ministerial, lugar del Congreso donde se reúnen las autoridades de regulación de países que representan todos los continentes del planeta.

Como era de esperar, nuevamente la delegación de México tuvo un papel protagónico en esta feria. Compuesta de representantes del Instituto Federal de Telecomunicaciones y de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, los integrantes del gobierno mexicano estaban “de moda” pues la necesidad de distintos actores de la industria de reunirse con ellos para hablar diversos temas, entre los que se encontraban indudablemente 5G como también el Internet de las Cosas.

Fui testigo cómo los representantes de gobiernos de otros países consultaban a los mexicanos sobre temas que se han sido resueltos localmente, desde la limpieza de espectro radioeléctrico para 5G hasta medidas que se han ido implementando para tratar de acelerar el ritmo de la innovación tecnológica.

Las voces de los representantes de México en las conversaciones que tuve con ellos resaltaban la necesidad de expandir la oferta de servicios existente hacia zonas donde hay personas sin acceso, llevar la transición digital de las palabras a los hechos y hacer de este concepto una realidad que beneficie a todos los integrantes de la población. Simplemente querían aprender de unos de los líderes regionales en regulación.

Desde mi perspectiva, uno de los grandes logros de la delegación mexicana durante la pasada semana fue estar dispuesta al diálogo con los distintos actores del sector de telecomunicaciones local e internacional que asistieron al evento de Barcelona. Sobre todo, poder aclarar dudas e interpretaciones erróneas de la realidad que podrían tener a largo un impacto contraproducente para el país.

Se preguntarán cuáles fueron algunos de los temas de discusión, por los cuales enumeraré los más mencionados: asignación de bandas milimétricas para servicios móviles, esfuerzos para cerrar la brecha digital, cómo el 5G podría impactar positivamente la economía y, por último, preguntas sobre la celebración en Monterrey de un evento del Comité Consultivo Permanente II de la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones, entidad adscrita a la Organización de Estados Americanos.

Los asistentes que tuvieron la oportunidad de platicar con la delegación mexicana quedaron con certeza de que hablaban con uno de los pocos países que cuentan con un cronograma para asignar espectro radioeléctrico en los próximos años y, debido a su cercanía con los Estados Unidos, efectuaban reuniones constantes con las autoridades de ese país para coordinar esfuerzos que mitiguen interferencias y culminen con servicios efectivos en la zona fronteriza. No quiero concluir sin mencionar el interés de los distintos miembros de la delegación mexicana sobre 5G, sus casos de uso y su impacto en el diario vivir de las personas.

Estoy convencido que fue un viaje bastante positivo para los reguladores de telecom de México.

*José F. Otero tiene más de 20 años de experiencia en el sector de las TIC.

JoséF. Otero

TIC y Desarrollo

José F. Otero tiene más de 20 años de experiencia en el sector de las TIC. Esta columna es a título personal.