Qué hay detrás del súbito fortalecimiento del peso frente al dólar? ¿Los capitales que están llegando a México son capitales golondrinos que suelen volar en parvada y huir ante la más mínima variación de las condiciones? Banxico afirma que no, que son capitales de largo plazo.

La apuesta que están haciendo los capitales extranjeros en México es de largo plazo.

El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens Carstens, asegura que aunque también hay jugadores que están en la búsqueda del rendimiento de corto plazo, en realidad representan la proporción más baja.

Así responde a la preocupación de quienes aseguran que son los flujos de capitales golondrinos los que están impulsando la apreciación del peso frente al dólar.

La firma Consultores Internacionales indica que la fortaleza del tipo de cambio del peso frente al dólar se explica más en función de los capitales golondrinos que están llegando a nuestro país, que en función de la estabilidad macro. No es sólo una declaración la de la firma; refiere datos contundentes: la inversión extranjera de cartera en el 2011 fue de 25,407 millones de dólares, mientras que la inversión extranjera directa acumuló 20,823 millones.

Para el responsable de la política monetaria del país hay una diferencia y una distancia entre lo que ocurría hace tiempo y lo que ocurre hoy en México respecto de los capitales que llegan al país. Hace tiempo –recuerda el Gobernador del banco central-, cuando los capitales entraban a México, lo hacían a plazos muy cortos y se concentraban en títulos con vencimientos no mayores a seis meses.

Ahora los tenedores más importantes se inclinan por los bonos a muy largo plazo, incluyendo aquellos a plazos de 30 años.

Adicionalmente el perfil mayoritario de los capitales que están llegando a México procede de tenedores en manos firmes; no es el tipo de inversionista que está tratando de aprovechar el diferencial de tasas de interés o una expectativa de movimiento cambiario de muy corto plazo.

Aunque también hay quienes buscan la rentabilidad de corto plazo, la mayoría de las inversiones que están llegando a México son institucionales y de largo plazo.

La inversión que está arribando a México es cualitativamente mejor.

Se enfocan en títulos emitidos por el gobierno y la mayoría se está invirtiendo en horizontes de largo plazo. Los capitales que están flotando en el mundo necesitan buscar países en donde pueden obtener un rendimiento mayor y sin duda los fundamentos de las economías hacen la diferencia para aquellos capitales que tienen la responsabilidad de cubrir pasivos contratados a 30 años. Tales capitales tradicionalmente se radican en Estados Unidos y en Europa pero ahora que sus rendimientos se encuentran en niveles extraordinariamente bajos, están buscando alternativas con riesgo ponderado.

México destaca entre las naciones que ofrecen buenos rendimientos, pero sobre todo cuentan con estabilidad macroeconómica.

Por lo que dice el Gobernador del Banxico, la apreciación del peso frente al dólar está mucho mejor anclada que en otros tiempos.

Ojalá.

Deuda pública, sin problemas

A contracorriente de lo que pasa con la deuda subnacional, o la deuda de los estados y municipios que registra una tendencia creciente -aun y cuando todavía no representa un problema estructural para la economía mexicana- el gobierno federal difundió ayer datos por demás tranquilizadores porque en síntesis implican que no tenemos ningún problema en términos de deuda externa e interna del país.

Fernando Aportela informó sobre el Plan Anual de Financiamiento 2013.

La deuda del gobierno federal muestra fortaleza ya que más de 80% de los pasivos internos se encuentra en instrumentos de largo plazo, a tasas fijas y en UDIs, lo que limita la exposición a la volatilidad de tasas de interés.

En el presupuesto de Egresos de la Federación se aprobó un endeudamiento externo de 7,000 millones de dólares, mismo que se ejercerá de manera responsable.

Lo cierto es que ha costado sangre, sudor y lágrimas llegar a este momento en que la deuda pública ya no es un problema como lo fue en el pasado y que colocó a México como el peor ejemplo a nivel internacional por el mal manejo de sus deudas.

CUENTOS VERAS

Ildefonso Guajardo rescató a Rocío Ruiz de Chávez y la designó Subsecretaria de Competitividad.

Es una decisión acertada si se considera que se trata de una experimentada funcionaria de la administración pública que fue relegada durante el sexenio de Felipe Calderón.

En su efímero paso por la Secretaría de Economía, Gerardo Ruiz Mateos se equivocó y decidió pedirle su renuncia; Economía perdió un valiosísimo activo. Rocío Ruiz se fue al INEGI en donde hasta ahora venía fungiendo como Vicepresidenta de la Junta de Gobierno del organismo más importante en materia de estadísticas del país. Rocío Ruiz ha trabajado por mas de cuatro décadas en la Secretaría de Economía en las más diversas y altas posiciones.

Guajardo se ha caracterizado, en su breve ejercicio al frente de Economía, por ser un hombre muy pragmático y ejecutivo. Esta decisión lo confirma.

Twitter: @marco_mares

marcomares@eleconomista.com.mx