Ocho meses escasos son los que restan para que prescriba cualquier acción penal que pudiera fincarse en contra de los presuntos responsables de la quiebra fraudulenta de Mexicana de Aviación.

El próximo mes de septiembre vence el plazo de tres años para que pudiera aplicarse alguna acción penal en contra del o de los responsables.

Para aplicar la acción penal en contra de los responsables, primero se tendría que declarar la quiebra, de la aerolínea.

Si no hay quiebra no se puede fincar responsabilidad por presunta quiebra fraudulenta.

Así, entonces, en apenas ocho meses más, podría dejar de existir la posibilidad de castigar a el o los responsables de administración fraudulenta.

Por eso, la convocatoria que lanzó la jueza Edith Alarcón al sector inversionista nacional y extranjero para adquirir y, capitalizar a Mexicana de Aviación, además de repetir la larga historia de interesados que al final resulta que no cuentan con los recursos, implica una extensión más en el tiempo que va en contra del valor mismo de los activos de Mexicana y por consiguiente, de la liquidación de los trabajadores y acreedores, tanto como de la potencial aplicación de la ley en contra de quien o quienes hubieran sido responsables de lo que se califica como administración fraudulenta.

Mientras más tiempo pase, más se deterioran los activos que además están siendo administrados en total oscuridad y sin conocimiento por parte de sus acreedores.

La jueza Edith Alarcón, quien relevó al juez Felipe Consuelo, está caminando exactamente por la misma senda por la que transitó su antecesor.

Es lo que en su momento calificaron las autoridades de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y sus equipos legales, un patrón similar: se presentan presuntos inversionistas interesados que exigen confidencialidad para el grupo que representan y prolongan en el tiempo, con toda clase de argucias, lo fundamental: la acreditación de que cuentan con los recursos económicos.

Así, han transitado y han representado el mismo papel alrededor de 30 personajes distintos.

De ellos, sólo un grupo de inversionistas serios se presentó e intentó quedarse con Mexicana de Aviación.

Fue aquél en el que participó el entonces también banquero, Enrique Castillo Sánchez Mejorada, y que en muy breve tiempo, al no contar con la anuencia de los sindicatos, que no quisieron modificar sus contratos colectivos, decidió no continuar.

Fuera de ese grupo, ninguno ha podido demostrar que sí cuenta con los recursos.

Ahora, la jueza Alarcón reinicia la misma película y el tiempo sigue pasando.

Rompen techo histórico de penetración: aseguradoras

La noticia en la industria aseguradora es que en el tercer trimestre del 2012 se rompió por primera vez el techo histórico de penetración de ese sector como proporción del Producto Interno Bruto (PIB).

De acuerdo con el ratificado presidente de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, Manuel Aguilera, en el tercer trimestre del 2012 el nivel de penetración de la industria aseguradora alcanzó por primera vez en la historia, un nivel superior a 2% del PIB.

Ello implica que en la última década el nivel de penetración de la industria aseguradora se eleva casi .7 puntos porcentuales del PIB, a partir de 1.3 por ciento.

La expectativa es que en virtud de la nueva ley de seguros y fianzas, que probablemente entre en vigor –si la aprueba en su próximo periodo de sesiones la Cámara de Diputados– en el primer trimestre del 2015, la industria podrá alcanzar niveles más altos de penetración.

El nuevo marco legal racionalizará los montos de reservas y requerimientos de capital de las aseguradoras y le permitirán un mayor desarrollo con solidez y solvencia de largo plazo.

También advirtió que la mayor penetración de la industria aseguradora depende en mucho del crecimiento económico y advirtió que en los últimos 12 años la tasa de crecimiento promedio real del sector asegurador triplicó la tasa de crecimiento promedio real de la economía mexicana. Ese nivel de crecimiento es el más alto de cualquiera de los países de América Latina.

CUENTOS VERAS

Con la inversión de 1,600 millones de dólares para comprar Afore Bancomer, Afore XXI Banorte se convirtió de facto en la más grande de México.

Contará a partir de marzo con 12 millones de cuentas y administrará fondos de alrededor de 520,000 millones de pesos o cerca de 40 millones de dólares. Con tales números, anticipa Fernando Solís Soberón, presidente del Consejo de Administración de la Afore XXI Banorte, será la afore más barata del país.

Twitter: @marco_mares

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