La digitalización del mercado publicitario impulsó un cambio revolucionario. Mientras que en el antiguo modelo offline las marcas disponían de escasa información sobre el retorno de sus inversiones y la visibilidad de los anuncios, la industria online introdujo una gran variedad de herramientas para medir las variables estratégicas en las campañas: visibilidad, contexto adecuado, impacto y clicks, entre otras.  Sin embargo, en la evolución de la publicidad digital también aparecieron desafíos que todavía hoy ocupan a los publishers, desde el tráfico no humano, la compra programática y el infinito mundo de posibilidades, muchas veces incierto y desconocido, que existe en Internet.

Aunque parezca una obviedad, vale decir que la incorporación de herramientas digitales ofrece mayor conocimiento en todos los sentidos, desde el proceso de planificación, lanzamiento y evaluación de los resultados de una campaña hasta una reducción del margen de error en la toma de decisiones. Los autos modernos, por ejemplo, incorporan sensores de distancia para advertir al conductor sobre la cercanía de otro auto y así ayudarlo a evitar un posible choque. Del mismo modo, las herramientas publicitarias digitales  informan cuando un entorno es inseguro para un anuncio. Imagine entonces el lector los costos económicos que pueden ahorrarse si el auto no choca y si la publicidad es direccionada correctamente.

¿Cuáles son los aspectos a considerar a la hora de medir la información y transformarla en conocimiento útil para las decisiones? ¿Qué aportan, concretamente, las herramientas digitales?

Detección del tráfico no humano: definimos a este concepto como el tráfico en una página web que se genera, ya sea de forma intencional o no, por fuentes inválidas. En otras palabras, creemos que una determinada cantidad de personas accedió a nuestras publicidades, pero en realidad se trata de una mera ilusión. El espectro abarca desde robots, adware, secuestro de navegadores y blanqueo de dominios. Todos ellos son evitables con una herramienta capaz de localizar y atacar el tráfico no humano.

Gestión de la seguridad de la marca: es un tema candente en la publicidad digital, y con razón. Presupuestos, reputaciones y relaciones se ponen en peligro cuando una publicidad es entregada en un ambiente cuestionable. Pero el tema no es tan simple: si bien un mal posicionamiento puede causar una crisis y perjudicar el valor de la marca, demasiada protección a la publicidad puede entorpecer el potencial de una campaña e inflar los costos.

Mejora en el Targeting: por razones similares a las de visibilidad, es importante eliminar el tráfico inválido antes de determinar la efectividad. En particular, el fraude basado en perfiles realistas que no tienen posibilidad de convertirse en consumidores.

De esta manera, para evaluar el targeting idealmente se requiere involucrar a una fuente secundaria que no dependa de las mismas cookies o datos utilizados para entregarlo. Un aspecto más positivo es que, siempre y cuando eviten el tráfico inválido, las impresiones que no alcancen el target pueden llegar a ser eficaces.

Medición en grandes eventos: vivimos en la era de los grandes eventos del entretenimiento, desde Lollapalooza, el Super Bowl hasta el Mundial de Rusia. Entusiasmados por la oportunidad de llegar masivamente a sus públicos, las marcas invierten grandes sumas de publicidad en sitios oficiales, medios de comunicación y redes sociales. Esto genera la necesidad de medir en forma ágil y eficiente esas inversiones, por lo cual los anunciantes apelan a herramientas digitales que puedan lograrlo en tiempo y forma.

Medición en redes sociales: los últimos estudios de comScore indican que existen tres formatos muy exitosos que los anunciantes utilizan para conectar con sus audiencias en redes sociales: el uso de influencers como intermediarios, los videos en vivo y los contenidos patrocinados. No obstante, la creciente competencia y el entorno complejo del modelo publicitario en los Social Media obliga a los publishers a recurrir a herramientas que abarquen todo el proceso: planificación, ejecución y medición final de los resultados.

Iván Marchant es vicepresidente de comScore México y socio de El Economista en la elaboración del Ranking de Medios Nativos Digitales.