Una de las preguntas que se están haciendo los inversionistas acostumbrados a participar en mercados emergentes a través de fondos mutuos es por qué los fondos tradicionales invertidos en los mercados más grandes (como los BRIC: Brasil, Rusia, India y China) no han conseguido los resultados que los llamados mercados frontera (aquellos países que se encuentran en una fase de desarrollo más temprana que la de los tradicionales emergentes; naciones como Vietnam, Nigeria o Paquistán).

La diferencia de rentabilidad entre estos dos índices en los 10 primeros meses de este año es realmente abrumadora: el índice MSCI Frontier alcanza, por ejemplo, una ganancia de 21% (en dólares) frente a un alza de menos de 1% para el índice MSCI Emerging Markets o incluso una ligera pérdida para el MSCI BRIC.

A largo plazo -a cinco años, por ejemplo- se da la situación inversa; es decir que los mercados emergentes tradicionales han sido mucho más rentables que los mercados frontera.

Sin embargo, la comparativa entre ambos mercados es el hecho de que los mercados frontera suelen tener menor volatilidad que los mercados emergentes tradicionales (y eso se da tanto a tres como a cinco o 10 años). Hay dos motivos que pueden explicar esta circunstancia y que hacen de los mercados frontera una opción interesante para los inversionistas que quieran diversificar sus carteras de renta variable con este tipo de activo.

Primero, se debe a que los países individuales que componen los mercados frontera tienen poca correlación entre ellos.

En segundo lugar, los mercados frontera suelen tener una relativa baja participación de los inversionistas extranjeros (contrario a los mercados emergentes tradicionales).

Hay que recordar que una de las fuentes de volatilidad en las bolsas emergentes a lo largo de estos últimos años es el hecho de que estos mercados han sido considerados como una clase de activo risk on.

Teniendo en cuenta la baja participación de los inversionistas extranjeros en los mercados frontera de renta variable y fija, éstos no se han visto tan afectados por los movimientos de entrada y salida de dinero.

Ahora bien, el que los mercados frontera sean menos volátiles que los tradicionales no significa que tengan menores riesgos, sino todo lo contrario: tienen un mayor riesgo de inestabilidad política, de conflictos sociales y un mayor riesgo regulatorio para las compañías. Téngalo en cuenta si decide invertir en estos mercados.

Fernando.luque@morningstar.com