El 6 de mayo fue un mal día en los mercados, el índice de 30 acciones industriales Dow Jones cayó 3.2%, a 10,520 puntos, la Bolsa perdió 1.9% y cerró en 31,398, y ,en el mercado interbancario, el dólar repuntó a 13.13 pesos, 3.5% más que el día previo. Ésta será la conclusión a la que llegará alguien que revise sólo los precios de cierre del día sin percibir que entre las 2:30 y 3 de la tarde, hora de Nueva York, se vivió un episodio de volatilidad extrema, en minutos se registro un crack bursátil y un milagroso repunte. La jornada inició mal. Después de un sostenido rally en los mercados desde marzo del 2009, la crisis de la deuda soberana griega se extendía a otros países PIGS, creando dudas en la sostenibilidad de la política fiscal de muchos países, en tanto líderes de Europa no lograban dar respuesta a la crisis de su periferia. En ese contexto, la aversión al riesgo se incrementó, se exigieron más primas de riesgo y se demandó liquidez. Era lógico que ese día los mercados se mostraran cautos y el movimiento de menor resistencia fuera de baja.

Pero algo inesperado paso entre las 2:30 y 3 de la tarde. En el peor momento, los índices Dow Jones y el futuro E-Mini S&P 500 (junio 2010) cayeron 9.3 por ciento. Casi todos los mercados (NYSE y NASDAQ, principalmente) y todo tipo de acciones (alta, media y baja capitalización) caían de forma sincronizada, entre 5 y 10% en 86% de los casos y mucho más en 14% restante. Algo extremo pasó con los precios de 200 activos de baja liquidez, cuyos precios bajaron casi 100 por ciento. También cayeron los precios de acciones de empresas como Procter & Gamble (36.1%), 3M (18.4%), Hewlett-Packard (11.8%) y General Electric (10.2 por ciento). En un momento, el precio de la acción de Acenture cayó a US1 centavo habiendo iniciado el día en US40.

¿Qué paso? Inicio la especulación. En una versión, todo fue provocado por un error de dedo de alguien en City Group que escribió billion en lugar de million, en una importante orden de venta de acciones de Procter & Gamble. Otra versión atribuyó lo ocurrido a una acción deliberada de manipulación de los mercados. Pero ninguna de esas hipótesis tiene fundamento, según un informe de los reguladores estadounidenses de los mercados de futuros y de valores (CFTC y SEC).

La explicación más consistente se basa en varios factores económicos, de mercados y operativos que provocaron un colapso temporal en la oferta de liquidez. Es un concepto difícil de definir, pues abarca muchas dimensiones, aunque es fácil de identificar ya que, como la pornografía, se le reconoce cuando se ve. La liquidez refleja la facilidad con que pueden venderse o comprarse activos sin un efecto significativo sobre su precio. Entre las horas mencionadas, en la Bolsa de Chicago (CME) comenzó un desequilibrio inusual entre las órdenes de venta y las de compra del Futuro E-Mini S&P 500, ocurriendo lo mismo en la Bolsa de Nueva York (NYSE) con las acciones que integran el índice S&P 500. El desequilibrio generó una ampliación en los márgenes de compra-venta (Bid/Ask) del contrato futuro y de las acciones individuales. Ante ello y según las reglas de operación establecidas, la CME y el NYSE desconectaron sus procesos de operación automáticos (electrónicos) y empezaron a operar de forma lenta, para dar tiempo a que surgieran más órdenes de compra. Pero esto posiblemente agravó el problema, porque formadores de mercado y operadores claves desconectaron sus computadoras reduciendo la oferta de liquidez. Entonces ocurrió lo que pasa cuando muchos venden y pocos compran.

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