La dinámica del sector de telecomunicaciones tiene una fuerte correlación con las variables macroeconómicas que se constituyen como explicativas y hasta predictivas de la evolución del sector. Así, la evidencia empírica muestra que esta industria reiteradamente registra un dinamismo mucho más elevado que el de la economía nacional en su conjunto.

El 2013 no fue la excepción. El desempeño macroeconómico resultó en un virtual estancamiento que se tradujo en un magro crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB) de 1.1 por ciento. En franco, pero ya acostumbrado, contraste el sector de las telecomunicaciones creció a una tasa anual de 3.1% en 2013, con lo que triplicó el crecimiento de la economía. Así, el valor de lo generado por los segmentos fijo, móvil y de televisión restringida sumó 427,645 millones de pesos en el año. Tan sólo el crecimiento del cuarto trimestre de 2013 fue de 3.7%, mientras que el correspondiente registro trimestral del PIB fue de 0.7%, con lo que el dinamismo del sector sextuplicó al nacional.

Derivado de la apreciación del tipo de cambio en el 2013 fue posible alcanzar un crecimiento medido en dólares de 5.7% para todo el año, lo que se traduce en un acumulado de 33,377 millones de dólares en ingresos.

DINAMISMO POR SEGMENTO

El desempeño del sector medido por sus segmentos componentes se describe a continuación:

Segmento fijo. Resultado del avance tecnológico y la intensificación en la adopción de servicios móviles, el segmento fijo ha perdido peso en los ingresos totales, bajando a una participación de mercado de 30%, frente al 58% de las telecomunicaciones móviles. Sin embargo, destaca en el segmento fijo que al acumular ingresos por 128,357 millones de pesos registró una tasa positiva de 0.2% en el 2013, primera vez en casi un lustro.

Televisión restringida. Por el contrario, el alto dinamismo en el segmento de televisión de paga tuvo un crecimiento anual de sus ingresos de 10.6%: contabilizó 51,337 millones de pesos.

Uno de sus motores de crecimiento es sin duda la mayor oferta de servicios convergentes, que empaquetados a precios accesibles llevan la progresiva adopción de servicios y aumentos de dos dígitos de ingresos y en la base de sus clientes. Esto, aunado a la alta disposición por contar con más contenidos audiovisuales por los hogares y unidades económicas en el país.

Segmento móvil. El de telecomunicaciones móviles es el de mayor ponderación en el sector, con 58% de los ingresos totales, es decir 247,951 millones de pesos, y un crecimiento anualizado de 3.2% en el 2013. Estos resultados se explican por la profundización de servicios, que elevó la penetración móvil a 87.9% de la población.

El aumento del consumo de servicios móviles avanzados, en específico de la banda ancha móvil, se corresponde a la creciente adopción de smartphones y la propensión a estar conectado permanente por parte de los usuarios.

Como se ha documentado regularmente en este espacio, al revisar las participaciones de mercado en las telecomunicaciones se identifica que México registra las mayores concentraciones entre aquellos países que se ostentan en competencia.

Con todo, la entrada en vigor de la legislación secundaria convergente deberá resultar en un ambiente más propicio para la competencia efectiva y se traducirá en un rebalanceo en materia de ingresos en el sector, en beneficio de los usuarios. La evidencia es que en mercados eficientemente regulados y en competencia se minimiza la extracción del excedente del consumidor al erradicar prácticas monopólicas del preponderante.