Finalmente, el partido Acción Nacional resolvió exitosamente la selección de su candidato presidencial. Si bien se cumplieron las expectativas previstas en la mayoría de las encuestas, de la revisión del resultado se pueden inferir mensajes interesantes del electorado blanquiazul.

1. El aparato partidista sí funciona, pero no alcanza para garantizar triunfos. El incremento de votos hacia Ernesto Cordero (38%) y la magnitud del descalabro de Santiago Creel¬ (6%) dan cuenta de una intensa operación política que, sin embargo, no logró revertir las preferencias por Josefina Vázquez Mota (53 por ciento).

2. Hay entre los votantes panistas un rechazo manifiesto hacia la intervención oficial, particularmente del Ejecutivo federal. Baste recordar la propia victoria de Felipe Calderón contra Creel, favorito de Vicente Fox. O los casos recientes de la derrota de Roberto Gil, cercano a Calderón, frente a Gustavo Madero en la Presidencia del partido, o de los comicios en Michoacán, donde perdió la hermana del Presidente.

3. Aquí cabe matizar que se trata de una resistencia no frente a la persona, sino a la imposición. Si nos atenemos a los niveles de aprobación presidencial (51% en la última encuesta GEA-ISA), cabría concluir que el rechazo no es al presidente Calderón, ni siquiera a sus políticas de gobierno más cuestionadas (61% aún aprueba los operativos contra el narcotráfico), sino claramente a la percepción de injerencia en los procesos del partido.

4. Así las cosas, Vázquez Mota sale doblemente fortalecida de la contienda interna panista. Por un lado, la distancia del presidente Calderón favorece su independencia y le permite un discurso de continuidad selectiva , retomando aquellos temas en los que el gobierno calderonista ha sido exitoso (disciplina económica, cobertura de programas sociales, por ejemplo) y planteando cambios en tópicos sensibles como el combate a la inseguridad. Por el otro, la real oposición interna que enfrentó legitima su triunfo frente al electorado blanquiazul, lo que no ocurrió con la otra carta fuerte del panismo en el Distrito Federal, Isabel Miranda de Wallace, designada por decisión de la dirigencia partidista.

Sin embargo, la solidez de la candidatura no asegura la victoria definitiva. Las mediciones hasta el momento siguen mostrando al PAN en empate técnico con el PRD, muy lejos del PRI. La virtual candidata Vázquez Mota tiene ahora muy poco tiempo para mandar a López Obrador al tercer lugar y acercarse a una distancia competitiva de Enrique Peña. La verdadera competencia apenas empieza.

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