La crisis de salud que hoy enfrenta nuestro país no sólo se deriva de la pandemia del coronavirus, en gran medida ha sido originada por las terribles decisiones tomadas por este gobierno de cuarta en el sector salud. La improvisación, desorganización e inexperiencia ha resultado en un grave desabasto de medicamentos; y no es sólo que la estrategia no funcione, sino que el saldo de muertes cada día es más alto.

Expertos han señalado que existen cuatro causas principales: 1) la centralización de las compras de medicinas por parte de Hacienda; 2) el veto a las tres principales distribuidoras mexicanas de medicamentos a cambio de comprarle a países como India y Corea; 3) el enfrentamiento del gobierno con la farmacéutica PISA, considerada la principal productora nacional de medicamentos oncológicos, y 4) la desaparición del Seguro Popular que orilló a las entidades federativas a abastecerse de forma independiente.

La fallida estrategia para erradicar la corrupción también ha contribuido; reflejo de ello es que, hasta el momento, el monto por la compra de medicamentos a través de adjudicaciones directas pasó de $9,600 millones en 2013 a $21,000 millones en 2019 y se encontraron más de 23,000 facturas falsas con más de 800 empresas fantasmas en estos últimos años.

Una querida vecina logró superar la pandemia del Covid-19 y dar a luz a una hermosa niña, sin embargo, la alegría pronto pasó a miedo, pues a más de un mes de nacida Sara no ha logrado obtener su vacuna contra la tuberculosis. Según la Red por Derechos de la Infancia, el esquema de vacunación se integra por 14 vacunas que protegen contra alrededor de 20 enfermedades, sin embargo, actualmente la cobertura es deficiente y pone en riesgo a 10 millones de niños menores de cuatro años.

La atención contra el cáncer es parte de la misma historia. Mientras el subsecretario López-Gatell se excusa de la responsabilidad acusando de golpistas a los padres de nuestros niños enfermos, yo me pregunto ¿qué tiene que pasar para que los atiendan? ¿No basta el grave hecho de que más de 1,600 niñas y niños han muerto a causa de este terrible desabasto? Según los datos oficiales más de 600 quejas sobre la falta de estos medicamentos se han presentado ante el órgano garante de la protección de los derechos humanos, ¡sin que este emita una sola recomendación al respecto!

Cómo tu Diputada Federal no me puedo quedar cruzada de brazos, por ello presenté un exhorto ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión con tres objetivos: 1) que la Secretaría de Salud implemente un sistema de información pública, en tiempo real, que incluya los datos sobre la cantidad de niñas, niños y adolescentes que padecen cáncer, la cantidad y el tipo de medicamentos que hacen falta, así como un registro de los hospitales y centros de salud que se encuentran desabastecidos; 2) que la CNDH atienda inmediatamente todas las quejas presentadas relacionadas con el desbasto de medicamentos oncológicos y 3) que la FGR ejerza acción penal contra Rosario Piedra, presidenta de la CNDH, por abuso de autoridad al no haber atendido de manera oportuna y responsable dichas quejas.

Yo insisto, para evitar que más niñas y niños sigan sufriendo, el gobierno federal tiene que estar en la disposición de hacer algo más que mañaneras mentirosas, encontrar una solución que salve vidas es más urgente que nunca.

@PerezSoraya

Soraya Pérez

Economista

Entre Números

Expresidenta de la Federación de Colegios de Economistas de la República Mexicana A.C.

Lee más de este autor