Las diferencias entre capos de cárteles mexicanos y colombianos, se define con la frase del extinto capo del cártel de Medellín, Colombia; Pablo Emilio Escobar Gaviria: Prefiero una tumba en Colombia, que una celda en una cárcel de Estados Unidos’’, así lo dijo. Él sabía, por eso el nombre de sapos’’ que puso a los traidores, en México les dicen dedos’’, es historia nada más.

Era un hombre acorralado. Temeroso a morir, tras la reaprehensión de Joaquín El Chapo’’ Guzmán Loera en 2016 y extraditado a Estados Unidos este año. Fue el hombre de mayor confianza de uno de los fundadores, primero del cártel de Sinaloa y luego identificado por la DEA como El Pacífico, violencia que lo llevó a refugiarse dos meses y medio en la Ciudad de México.

Tenía el respaldo de los jefes’’ y soldados’’ de la familia’’, pero no de Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán, hijos del barón histórico de las drogas, que siente el derecho divino’’ o natural’’. La historia del narcotráfico en México, ha mostrado o arroja evidencias que los hijos, no han sido dignos herederos o con mayores capacidades, la mayoría están muertos o presos e incluso extraditados.

Se sabía que Dámaso López Núñez El Licenciado’’, no creció en las lides del narcotráfico, sino al contrario, estaba al lado de la ¿Ley?’’. Fue funcionario público en la Procuraduría de Sinaloa, aunque su mayor carta es que s풒 es sinaloense y la vida lo llevó a conocer a El Chapo’’ en el CEFERESO de Puente Grande’’ de Jalisco, donde nació su amistad, no sin interés económico, claro.

Fuentes de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SEIDO), comentaron y narraron, sin inflar’’, que a partir de ahí, aunque El Licenciado’’ dejó el cargo de subdirector de seguridad en Puente Grande’’, antes de la primera fuga en enero del 2001 de El Chapo’’, se forjo una amistad’’. En pago, además de lo económico, adoptó, protegió y luego hubo complicidad.

Un bautizó’’ de Dámaso López Serrano El Mini Lic’’, hijo de El Licenciado’’, selló más la amistad-complicidad. El extraditado lo jaló’’ al primer nivel, donde estaban capos locales de Sinaloa, soldados y operadores. No entraban sus hijos. Eso comento tras su captura, sólo había enviados’’ del barón histórico de las drogas desde 1970 a la fecha: Ismael El Mayo’’ Zambada.

Después que se le quitó lo bronco por su captura y trasladado a la SEIDO, unas horas transcurridas, se refirió a El Mayo’’ Zambada: Él es otra cosa’’. Persona a quien respeta. Dijo tener tres hijos, uno de ellos el Mini Lic’’, de quien reconoce está en eso’’, los otros dos y su esposa no tienen nada que ver’’, demandó para ellos al Ministerio Público Federal, respeto.

Aceptó que fue la captura de operativos que traían los grupos de inteligencia militar de la SEDENA, SEMAR y Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la PGR, donde hubo éxito. Lo agarraron en el baño, no hubo un solo disparo. Tiro celular en el inodoro, que se rescató y comentó: Sí soy yo’’ en esa madrugada, para él nada agradable.

Sí lo dijo: tenían envidia’’, porque los corridos sinaloenses, bien pagados, eran mejores para su hijo El Mini Lic’’, que los de Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán, se pusieron de chillones’’’ e hicieron una campaña que los querían matar en algún’’ medio de comunicación. Fue claro: A mí no me gustan los corridos, porque en su contenido llevan datos ’’.

Lo real que dijo, según la fuente de la SEIDO, es que tiene miedo de ser asesinado en México, porque sabe que los tentáculos a nivel nacional de quienes lo quieren matar van a llegar. Prefiere irse a una extradición. Hasta el momento, no se sabe sí algunos de los que se fueron y los que se irán, puede ser mejor para ellos.

COMMODATO

Congreso de la Unión, dejen de ser torpes. La historia ya los alcanzo. Den cuentas a las Fuerzas Armadas ¡Carajo!