La legalización del uso médico de la mariguana en México está detonando un nicho de negocio con amplio potencial conforme los estudios clínicos demuestren seguridad y eficacia de los cannabinoides, compuesto activo extraído de semillas, tallos y flores de la planta de mariguana. Se vislumbra para padecimientos del sistema neurológico, el sistema nervioso central y para infinidad de receptores del sistema endógeno cannabinoide que, como se descubrió en los 80, opera en el organismo naturalmente.

Desde febrero del 2016 la Cofepris encabezada por Julio Sánchez y Tépoz, ha otorgado 260 permisos de importación de medicamentos de cannabis, básicamente para epilepsia refractaria infantil. Hay otro número indefinido de familias que viajan a Estados Unidos y lo traen consigo para usos no definidos.

Son fitoextractos de aceite de cannabis con un tipo de cannabinoide que conforme las investigaciones no tiene efecto psicoactivo y sí está dando resultado para un tipo de epilepsia; se prueba para una amplia gama de usos médicos potenciales.

Son producidos por la compañía estadunidense Medical Marihuana Inc, la cual es parte del corporativo General Hemp, una empresa creada en el 2009 que cotiza en el NYSE, concentrada en investigar e impulsar los usos médicos e industriales de los derivados de la mariguana y su cáñamo. La parte médica la hace desde California y Colorado, los estados de USA donde es legal investigar y vender productos médicos de mariguana.

Platicamos hace unos días con el doctor Stuart Titus, CEO de Medical Marihuana Inc, quien nos dibujó un amplio panorama sobre los posibles usos médicos de los cannabinoides. Trabajan con la comunidad médica en una gran cantidad de beneficios neurológicos, particularmente enfermedades neurodegenerativas como alzheimer, parkinson y estrés postraumático. Se están comparando favorablemente con fármacos alopáticos tradicionales no sólo porque están resultando seguros sino porque carecen de efectos adversos. Axim Biotechnologics es otra compañía pública del grupo General Hemp, con tres ramas de estudios clínicos con cannabinoides. La primera es para esclerosis múltiple, para tratar dolor y espasticidad muscular, y se está buscando que sea goma de mascar combinada con Tetrahidrocannabinol (THC) y Cannabidiol (CBD).

La segunda rama es para un producto de aplicación en la piel con CBD y un nuevo cannabinoide llamado Cannabigerol (CBG) para dermatitis atópica, psoriasis y eczema. La tercera es otra goma de mascar de CBD para daños digestivos, como el síndrome de colon irritable. Cannabis Sciences, otra empresa ligada a General Hemp, recibió de la FDA una patente sobre uso terapéutico de cannabinoides como antioxidantes y neuroprotectores. Y tiene dos indicaciones: una para encefalopatía hepática, un desorden del hígado y del cerebro, y otra para encefalopatía crónica traumática. Aparte, el doctor Titus nos habla de una molécula que puede proteger al hígado y al cerebro sobre consumo de alcohol u opioides, y otra que se está demostrando puede servir para neurogénesis, es decir regeneración de neuronas. También la estudian para neuropatía diabética, y para neuropatía por cáncer. Por cierto en México una familia acaba de recibir el permiso de importación de CBD para tratar dolores extremos en una paciente con cáncer terminal.

En México, Medical Marihuana trabaja con el neurólogo pediatra Saúl Garza Morales, jefe de Neurología del Hospital Infantil Federico Gómez, quien acompañó a la familia de Grace, la primera niña a la que le autorizaron la importación del medicamento con cannabis para su epilepsia, y con el neurólogo pediatra Carlos Aguirre Velázquez, con sede en Monterrey. Ambos realizan en México estudios con cannabidiol, cannabigerol y cannabinol, los tres compuestos en los que se perciben mejores resultados médicos del cannabis; ninguno de ellos tiene los efectos psicoactivos conocidos de la mariguana.