Inició un armisticio en la guerra unilateral que emprendió el gobierno de la Cuarta Transformación en contra de la industria farmacéutica mexicana.

La prioridad hoy es restablecer urgentemente el abasto de medicamentos en el sector salud.

La pregunta urgente del gobierno mexicano a la planta industrial mexicana es: ¿qué capacidad de abastecimiento tienen hoy? Y la respuesta inmediata y contundente de la industria es: de 95 por ciento.

En las próximas horas, seguramente se hará un anuncio derivado del diálogo incipiente entre las partes, para superar de una vez por todas con el desabasto de medicamentos en el sistema de salud mexicano. Finalmente el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, sin declararlo públicamente, implícitamente, reconoce que la salud de los mexicanos está en riesgo y además de las vidas humanas en peligro, la problemática del sector salud puede derivar en una severa crisis social. La crisis de desabasto en México y la crisis del coronavirus obligaron, en el contexto local e internacional, al gobierno mexicano a optar por la política y hacer una pausa en la guerra legal en contra de laboratorios y distribuidores farmacéuticos, e incluso directivos y administrativos del sector público sanitario nacional.

De ahí que la relación gubernamental esté transitando de la Secretaría de la Función Pública, de Irma Eréndira Sandoval, y la Unidad de Inteligencia Financiera, de Santiago Nieto, y de la Oficialía Mayor de Hacienda, que encabeza Thalía Lagunes Aragón, a la Secretaría de Gobernación, de Olga Sánchez Cordero. Los días pasados fueron determinantes para dejar claro lo que la mayoría intuía: que independientemente de la estructura ologopólica de la industria farmacéutica que opera en México, los vicios derivados del informal matrimonio entre laboratorios y distribuidores, y la innegable corrupción en el negocio de la compraventa de medicamentos, el origen de la crisis de desabasto, se explica más en función del radical y acelerado cambio del modelo de compras del gobierno, la acusación indiscriminada en contra de tirios y troyanos, el subejercicio presupuestal, la curva de aprendizaje del nuevo gobierno, y la ineficacia y políticas erráticas.

Hay un dato que revela el origen de la crisis de desabasto: de la compra consolidada que hizo el gobierno con un presupuesto de 80,000 millones de pesos, sólo asignó 13,000 millones de pesos.

Encabeza el diálogo la secretaria de Gobernación. Aunque hay que destacar que la reunión previa que llevó al inicio de las conversaciones entre las partes la encabezó el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, y el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, Zoe Robledo.

El viernes fueron citados de manera urgente los organismos representativos de la industria farmacéutica: la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (Amelab); la Asociación Nacional de Fabricantes de Medicamentos (Anafam); la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (Amiif), y la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma), además de los dueños de varios laboratorios.

Los recibió una amplia representación gubernamental de Segob, la oficial mayor de Hacienda, y los directivos del IMSS, ISSSTE e institutos nacionales, entre otras.

La reunión del viernes se extendió hasta el sábado. El gobierno solicitó y recibió información estratégica de la industria farmacéutica con el objetivo de encontrar solución inmediata al problema de desabasto en la coyuntura.

Para el mediano y largo plazos se fijaron, en segundo lugar, la definición de la licitación del 2020 y el 2021.

En tercer lugar, las mesas de trabajo definirán la política industrial nacional para la industria farmacéutica con el propósito de fortalecerla ante la evidencia de que el coronavirus deja claro que es no sólo importante sino indispensable contar con una planta farmacéutica sólida que garantice el abasto nacional.

Aparentemente, la coyuntura ha permitido encontrar el camino de la guerra legal al diálogo productivo y sin prejuicios. A ver.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.